Descripción
Viaje a China y Tibet en 15 días: historia, cultura y espiritualidad
China y Tibet en un solo gran recorrido
Este viaje a China y Tibet combina historia imperial, cultura milenaria y paisajes únicos. Durante 15 días recorrerás ciudades emblemáticas y el corazón espiritual del Himalaya.
El itinerario comienza en las grandes capitales históricas de China. Más tarde, el viaje se adentra en el Tibet profundo. El contraste cultural es notable. La experiencia es completa y equilibrada.
China y Tibet se unen en un programa pensado para viajeros que buscan diversidad y autenticidad.
Beijing: la puerta de entrada
La capital china marca el inicio del recorrido por China y Tibet.
La Plaza Tian An Men y el Palacio Imperial muestran el poder de las antiguas dinastías. El Templo del Cielo revela la importancia de los rituales imperiales.
Una degustación de té permite acercarse a la tradición local. Por la noche, el pato laqueado de Beijing ofrece una experiencia gastronómica clásica.
Fuera de la ciudad espera la Gran Muralla en Juyongguan, uno de los mayores símbolos del país. El programa se completa con el Palacio de Verano y una visita a una fábrica de perlas.
Beijing ayuda a comprender la dimensión histórica de China antes de volar hacia el Tibet.
Xi’an: pasado imperial en la ruta hacia el Tibet
El trayecto continúa en tren de alta velocidad hacia Xi’an, antigua capital imperial.
El famoso Ejército de Guerreros de Terracota impresiona por su magnitud. Este hallazgo arqueológico es único en el mundo.
La Pequeña Pagoda de la Oca Silvestre aporta serenidad al recorrido. En contraste, el Barrio Musulmán ofrece vida, aromas y tradición.
Xi’an funciona como puente entre la China clásica y el mundo tibetano. Por eso es una etapa clave en el viaje por China y Tibet.
Lhasa: espiritualidad en estado puro
Un vuelo conecta Xi’an con Lhasa, capital del Tibet y centro religioso del budismo tibetano.
El imponente Palacio de Potala domina la ciudad desde lo alto. Cerca de allí, el Monasterio de Sera conserva antiguos debates monásticos. Jokhang, considerado el templo más sagrado, concentra la devoción de los peregrinos.
Norbulingka, antiguo palacio de verano, completa la visita cultural.
En Lhasa cambia el paisaje. También cambia el ritmo. La altura y la espiritualidad transforman la experiencia de viajar por China y Tibet.
Tsedang, Gyantse y Shigatse: esencia del Tibet tradicional
La ruta por carretera permite descubrir escenarios naturales impactantes.
Tsedang alberga el Palacio Yumbulakhang y el histórico Monasterio Samye, el primero del Tibet. Más adelante aparece el Lago Yamdrok, famoso por su intenso color turquesa.
En Gyantse destaca el Monasterio Perkhor Chode. Shigatse sorprende con el Monasterio Tashilhumpo y su animado mercado local.
Cada parada aporta una mirada diferente del Tibet rural. Esta parte del itinerario profundiza la experiencia cultural dentro del viaje por
Shanghai: modernidad
El recorrido finaliza en Shanghai, símbolo de la China contemporánea.
El Jardín Yuyuan ofrece arquitectura tradicional en pleno centro urbano. El Templo del Buda de Jade mantiene la esencia espiritual. El Malecón muestra el perfil moderno de la ciudad.
Además, la visita a una fábrica de seda conecta con una de las tradiciones más antiguas del país. Luego habrá tiempo libre para explorar a gusto.
Shanghai aporta dinamismo y contraste. Es el broche ideal para un viaje que integra historia, espiritualidad y modernidad
¿Por qué elegir este viaje ?
- Combina imperio, monasterios y paisajes de altura
- Integra tren de alta velocidad y vuelos internos
- Recorre los sitios esenciales de China y Tibet
- Ofrece experiencias culturales auténticas
- Presenta contrastes únicos en un solo programa
Este viaje a China y Tibet está pensado para quienes desean conocer dos mundos en un mismo recorrido.
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