Descripción
Descubrir Marruecos es adentrarse en un país fascinante donde la historia milenaria, la cultura viva y los paisajes extremos se combinan en un viaje inolvidable. Este circuito de 8 días y 7 noches recorre algunas de las regiones más emblemáticas del país, desde las ciudades imperiales hasta el desierto del Sahara, atravesando montañas, oasis y kasbahs legendarias.
El viaje comienza en Fez, considerada el corazón espiritual y cultural de Marruecos. Su medina medieval, declarada Patrimonio de la Humanidad, es un auténtico laberinto de callejuelas, zocos, curtidurías y madrasas que transportan al visitante a otra época. Durante la visita guiada se recorren sus principales atractivos, como el Palacio Real (exterior), el barrio judío y la histórica puerta Bab Bou Jeloud, permitiendo una inmersión profunda en la esencia del país.
Desde Fez, el circuito avanza hacia el Medio Atlas, atravesando paisajes montañosos y bosques de cedros. La parada en Ifrane, conocida como “la pequeña Suiza”, sorprende por su arquitectura europea y su entorno natural. El recorrido continúa hacia Midelt y luego hacia Erfoud, puerta de entrada al desierto y antigua región de caravanas.
Uno de los momentos más esperados del viaje es la llegada al desierto del Sahara, en la zona de Erg Chebbi. Aquí existe la posibilidad de realizar excursiones opcionales para vivir una experiencia única: recorrer las dunas en dromedario, contemplar el amanecer en el desierto y, si se desea, pasar la noche en un campamento bereber bajo un cielo estrellado. El silencio, los colores cambiantes de la arena y la inmensidad del paisaje convierten este momento en uno de los más memorables del circuito por Marruecos.
El itinerario continúa hacia Tinerhir y las impresionantes Gargantas del Todra, un espectacular cañón natural rodeado de paredes de roca rojiza y oasis verdes. Tras esta visita, el viaje sigue rumbo a Ouarzazate, conocida como la “puerta del desierto” y famosa por sus estudios de cine.
Antes de llegar a Marrakech, se visita la icónica Ait Ben Haddou, la kasbah más famosa de Marruecos y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este impresionante conjunto de adobe ha sido escenario de numerosas producciones cinematográficas internacionales.
El circuito finaliza en Marrakech, la vibrante ciudad roja. Entre jardines, palacios, mezquitas y zocos, Marrakech ofrece una combinación perfecta de tradición y modernidad. La visita guiada incluye los Jardines de la Menara, la mezquita Koutoubia (exterior), el Palacio Bahía y la animada plaza Jemaa el-Fna, un espectáculo sensorial único.
Este viaje a Marruecos es ideal para quienes buscan una primera experiencia completa en el país, combinando cultura, naturaleza y aventura, con la comodidad de un circuito organizado y la posibilidad de vivir el desierto del Sahara de forma auténtica.








