Isla de Pascua

Isla de Pascua es una isla de Chile ubicada en la Polinesia, en medio del océano Pacífico a 3700 km de Caldera. Tiene una superficie de 163,6 km², lo que la convierte en la mayor de las islas del Chile insular, y una población de 5035 habitantes, concentrados en Hanga Roa, capital y único poblado existente en la isla. La tierra habitada más cercana es el territorio británico de las Islas Pitcairn.

A lo largo de la historia, lo que hoy conocemos como la Isla de Pascua o Rapa Nui ha tenido varios otros nombres. El primero de ellos, al parecer, fue “Te Pito O Te Henua” que se traduce como “el ombligo del mundo”. La tradición oral afirma que este fue el nombre que le dio a la isla el Ariki (rey) Hotu Matu’a, cuando llegó con sus gentes a establecerse en esta parte del mundo, debido al aislamiento geográfico del lugar. No obstante, algunos estudiosos sostienen que este nombre fue escuchado por primera vez en 1873 y que lo más probable es que los antiguos habitantes se hayan referido a la isla simplemente como “Te Kainga”, es decir “la tierra”, ya que no había ninguna otra tierra cercana de la que necesitaran diferenciarla.

El nombre de Isla de Pascua fue dado por Jakob Roggenveen, un navegante holandés que descubrió oficialmente la isla el 5 de abril de 1722. Dado que ese día era viernes de Pascua de Resurrección, Roggenveen la llamó “Paaschen Eyland”, nombre que luego fue traducido literalmente a otros idiomas y que es el que ha perdurado por sobre los demás.

Cuando los españoles llegaron a la isla en 1770 con la finalidad de reclamar su soberanía para la corona española, la bautizaron como “San Carlos” en honor al rey Carlos III de España pero, quizá porque ningún español volvió jamás para hacer efectivo ese dominio, el nombre se olvidó rápidamente.

La isla es uno de los principales destinos turísticos del país debido a su belleza natural y su misteriosa cultura ancestral de la etnia rapanui, cuyo más notable vestigio corresponde a enormes estatuas conocidas como moái. Para preservar dichas características, el gobierno administra a través de Conaf el Parque nacional Rapa Nui, mientras que la Unesco declaró este parque como Patrimonio de la Humanidad en 1995.

Administrativamente, forma, junto a la deshabitada isla Salas y Gómez, la comuna de Isla de Pascua que forma la provincia de Isla de Pascua, perteneciente a la Región de Valparaíso. Sin embargo, una reforma constitucional —la ley 20193, publicada el 30 de julio de 2007— estableció a la isla como un «territorio especial», de manera que su gobierno y administración serán regidos por un estatuto especial, contemplado en la ley orgánica constitucional respectiva, aún por dictarse.

Historia

Según la tradición oral, el pueblo rapanui habría llegado desde una mítica isla llamada Hiva, siendo guiados por Hotu Matu'a, su primer ariki, o rey, hacia principios del segundo milenio d.C. De acuerdo a las investigaciones arqueológicas, el origen de esta etnia provendría de la Polinesia, posiblemente desde las islas Marquesas. Teorías recientes postulan que la isla de Rapa Iti sería la mítica Hiva, de la cual habrían provenido los ancestros de los nativos de isla de Pascua, según la mitología pascuense.

La sociedad Rapanui, gobernada por el ariki, que reclamaba ascendencia directa de los dioses, estaba dividida en tribus y con clases muy estratificadas. Cada tribu ocupaba una zona, siempre con franja costera (denominada en idioma rapanui Kāinga). La mayor parte de la población vivía hacia el interior, junto a las áreas de cultivo. En el litoral establecían centros religiosos, políticos y ceremoniales (como en Anakena y Akahanga) y adoraban a los ancestros casi deificados representados por los moái. Todavía no se sabe cómo se realizó la construcción y desplazamiento de aquellas esculturas, de las que existen cerca de un millar.

Mucho se ha especulado a cerca de los orígenes de la civilización que un día fue capaz de esculpir y poner en pie esos espectaculares monumentos de piedra conocidos como moais y la verdad es que muy poco se sabe con certeza sobre los orígenes del pueblo Rapa Nui, cuándo empezó la isla a ser poblada y desde donde llegaron sus primeros habitantes.

Existen dos teorías acerca de quiénes fueron esos primeros navegantes intrépidos que encontraron la Isla de Pascua y decidieron instalarse en ella fundando una nueva civilización.

Thor Heyerdahl, científico noruego que dedicó gran parte de su vida a estudiar los patrones migratorios polinesios y su posible vinculación con Sudamérica, sostuvo la idea de que fueron los nativos sudamericanos los que navegaron a través del Océano Pacífico y poblaron la Isla de Pascua. Para probar su teoría, en 1947 salió de la costa del Perú en una rudimentaria barca de madera –la Kon Tiki– y consiguió arribar a la Polinesia Francesa, siguiendo las corrientes marinas. Aunque su llegada fue bastante más arriba de la Isla de Pascua, sostuvo que saliendo de más al sur de América sería posible llegar a laIsla de Pascua. Esta teoría, bastante refutada desde sus inicios, ha sido negada más recientemente gracias a pruebas de ADN que muestran que los Rapanui tienen genes polinesios y no sudamericanos.

La teoría de población más aceptada y avalada, a su vez, por la tradición oral, cuenta que el rey Hotu Matu’a llegó a la Isla de Pascua proveniente de la mítica isla Hiva, posiblemente en las Islas Marquesas, en algún momento entre los siglos VI y VIII d.C. Se cree que cuando Hotu Matu’a y sus hombres (alrededor de unos 100) desembarcaron en la playa de Anakena, llevando consigo lo necesario para formar una nueva civilización, y encontraron una isla cubierta de palmeras y plantas comestibles, donde también abundaban las aves marinas y los peces.

La tradición cuenta que el Ariki (rey) Hotu Matu’a estableció cuál sería la organización social y religiosa de la nueva comunidad, dictando nomas para la construcción de viviendas y monumentos. Aquellos primeros años se habrían dedicado a explotar todo lo que les ofrecía la isla, cultivar especies que ellos mismos habían llevado y a incrementar la población de animales y de seres humanos.

Se estima que la población de Rapa Nui sufrió una crisis de sobrepoblación en los siglos XV y XVIII, lo que pudo haber provocado guerras entre las tribus con la consiguiente destrucción de los altares ceremoniales y el abandono de las canteras en que se tallaban los moái. Los nativos debieron de padecer periódicamente la escasez de alimentos y comenzaron a vivir en cuevas para protegerse de las incursiones de grupos enemigos, que en ocasiones se realizaban con el objeto de practicar el canibalismo.

Otras fuentes consideran que las tribus de la ínsula iniciaron una especie de competición por eregir el mayor número de estatuas moái, utilizándose grandes cantidades de madera para transportarlas. Este hecho pronto desembocó en la deforestación del lugar, lo que impidió construir canoas con las que poder pescar, provocando así una guerra civil que culminó con la llegada de la facción golpista al poder.

Especialmente dura para los isleños fue la visita de esclavistas peruanos que vendían a los rapanui en el puerto del Callao. Entre 1859 y 1863, unos veinte barcos se llevaron más de 1500 isleños para venderlos como esclavos. El exterminio de la clase sacerdotal significó una enorme pérdida —entre otras cosas, la única escritura de la Polinesia (rongo rongo) ha quedado inexplicada desde entonces—.

Otras expediciones realizadas posteriormente trajeron enfermedades a la isla, lo que generó un despoblamiento masivo. Las epidemias de tuberculosis y viruela, así como la partida de unos 250 isleños con los misioneros católicos a Tahití, redujeron la población a un mínimo de 110 personas en 1877.

En 1887 Chile quiso anexar la isla a su territorio, por lo cual comisionó al capitán de la Armada de Chile Policarpo Toro, quien por medio de negociaciones realizó la compra de terrenos en la isla a petición del obispo de Valparaíso, Salvador Donoso Rodríguez, dueño de 600 hectáreas, junto a los hermanos Salmon, Dutrou-Bornier y John Brander, de Tahití; esto pese a que, según la tradición, las tierras no se podían vender.

En aquella época, la población rapanui alcanzaba números alarmantes, en un censo llevado a cabo por la corbeta chilena Abtao en 1892, solo quedaban 101 rapanui vivos, de los cuales solo 12 eran hombres adultos. La etnia rapanui, junto a su cultura estuvo en su punto más cercano a la extinción.

Luego, el 9 de septiembre de 1888, Chile consiguió la firma de un tratado,21 representado el pueblo local por Atamu Tekena. Se redactó el documento en castellano y otro en rapanui mezclado con tahitiano. El texto en castellano habla de cesión de soberanía a Chile, reservando al mismo tiempo, para los jefes que concurrieron al acuerdo, los títulos de que estaban investidos y que gozaban en ese momento, sin hacer alusión a la propiedad de la tierra. A su vez, el texto en rapanui mezclado con tahitiano no habla de cesión de tierras.

Geografía

La isla está ubicada en las coordenadas geográficas 27°7′10″S 109°21′17″O, localizándola aproximadamente en la latitud de la ciudad chilena de Caldera, aunque el punto del continente más próximo a la isla se ubica al sur, en la Punta Lavapié, VIII Región del Biobío, a 3526 km de distancia. Además, se encuentra a 2075 km al este de las islas Pitcairn y a 4251 km de Papeete, la capital de la Polinesia Francesa. A 415 km de distancia, al noreste, se encuentra la también chilena isla Sala y Gómez.

Al sudoeste de isla de Pascua, se encuentran además tres islotes deshabitados que forman administrativamente parte de este mismo territorio:

-          Motu Nui ('Isla grande' en rapanui): 3,9 hectáreas

-          Motu Iti ('Isla pequeña' en rapanui): 1,6 hectáreas

-          Motu Kao Kao ('Isla estirada' o 'isla alargada' en rapanui): 0,1 hectáreas

Relieve

La isla tiene una forma de triángulo rectángulo con lados de 16, 17 y 24 kilómetros de «hipotenusa», correspondiente a la costa oriental. En cada vértice se ubican tres volcanes inactivos. Al norte se encuentra el Maunga Terevaka, que con 511 metros de altitud es el punto más alto de la isla; por el sudeste se ubica la península del Poike, con su volcán principal, el Puakatiki, con 377 m de altura, y al sudoeste se encuentra el cráter del Rano Kau con 324 m, en cuyo interior existen diversas lagunas. Otros cerros de importancia son el Rano Aroi y el Rano Raraku.

El resto de la isla corresponde a lomajes y laderas. La costa, en tanto, es escarpada y rocosa con una serie de islotes cercanos, como el Motu Nui, Motu Iti y Motu Kao Kao en el extremo sudoeste, el islote Motu Tautara en la costa poniente y el Motu Marotiri en la costa occidental. Las únicas excepciones son la costa frente a Hanga Roa y el sector de Anakena, donde se ubica la playa del mismo nombre y la playa de Ovahe.

Clima

La isla posee un clima tropical fresco; este es un raro clima tropical propio de islas oceánicas de latitudes intermedias (por ejemplo Canarias), pues fusiona temperaturas suaves durante todo el año e inviernos muy suaves, carecientes de heladas o frío extremo. La isla de Pascua y la isla Sala y Gómez son los únicos lugares de Chile donde impera un clima tropical; su régimen térmico muestra en toda su magnitud la influencia oceánica: escasa oscilación térmica tanto diaria como anual. Las precipitaciones, por su parte, se distribuyen regularmente durante todo el año; estas son de origen convectivo, particularmente en la estación estival; aunque durante el invierno, la presencia de algunos sistemas de bajas presiones trae consigo precipitaciones de origen frontal. La temperatura promedio anual es de 20,5 °C alcanzando su máximo de 23,7 °C en febrero y el mínimo de 18,0 °C durante agosto.

Geología

La isla de Pascua es de origen volcánico y está compuesta por tres volcanes coalescentes. Estos tres volcanes principales son: Terevaka, Poike y Rano Kau. La disposición de estos volcanes y la fuerte erosión que han sufrido le dan a la isla su forma triangular. El volcán Terevaka domina en términos de volumen y superficie. En tiempos prehistóricos el volcán Poike solía ser una isla aparte hasta que lavas de Terevaka la unieron a la isla principal. Aparte de estos tres volcanes principales existen varios volcanes menores y geoformas volcánicas como el cráter de Rano Raraku, el cono de escoria de Puna Pau y varias cuevas volcánicas incluyendo tubos de lava.

Las rocas de la isla son principalmente hawaiitas y basaltos, ambos ricos en fierro y con afinidades a las rocas del archipiélago de Colón. También hay rocas piroclásticas como la toba volcánica de las cuales están hechos la mayoría de los moáis. El volcán Terevaka es más joven que Poike y Rano Kau. Estos dos últimos han terminado eventualmente su actividad con la intrusión respectiva de traquitas y riolitas. El vulcanismo en la isla de Pascua es geológicamente reciente al tener menos de 0,7 millones de años de antigüedad. El vulcanismo más joven de la isla se concentra en pequeños rifts distribuidos a lo largo de la Isla. De estas, las lavas más jóvenes se hallan en Hiva-Hiva 3 km al norte de Hanga Roa y tienen menos de 2000 años de antigüedad. El hecho de tener erupciones registradas en el Holoceno, es decir en los últimos 10 000 años, clasifica a la isla como un volcán activo según la definición del vulcanólogo Alexandru Szakács.

La isla de Pascua e islotes adyacentes como Motu Nui y Motu Iti forman la cima de una gran cadena submarina de volcanes que se levanta más de 2000 metros sobre el fondo del océano. La isla de Pascua se encuentra en la parte occidental de la cadena a la que también pertenecen la isla Sala y Gómez. La cadena volcánica de isla de Pascua, también llamada cadena de Sala y Gómez, corre de oeste a este en donde conecta con la cordillera submarina de Nazca,36 que está siendo subducida bajo el Perú. Las dos cordilleras se encuentran dentro de la Placa de Nazca atravesándola de un lado a otro. El extremo occidental de la cadena volcánica de isla de Pascua está constituido por un grupo de volcanes submarinos ubicados al oeste de la isla de Pascua, en donde destacan los montes Moai y Pukao que están bajo el nivel del mar, además de algunos campos volcánicos de escasa elevación en el fondo marino.

Ecología

La isla de Pascua, junto con su vecino más cercano, la pequeña y deshabitada isla Sala y Gómez, conocida entre los rapanui como Motu Motiro Hiva, y ubicada 415 km hacia el Este, está reconocida por biólogos como una ecorregión única. La escasez de precipitaciones ha podido contribuir a la eventual deforestación. Los bosques húmedos de árboles de hoja ancha tropicales y subtropicales originales han desaparecido completamente al día de hoy; sin embargo, estudios paleobotánicos de fósiles y polen y el descubrimiento de moldes de árboles dejados por corrientes de lava indican que la isla estaba forestada, con un amplio espectro de árboles, arbustos, helechos y hierbas. Una gran palmera, emparentada con la palma chilena, era una de las especies dominantes, junto con el árbol toromiro. La palmera se ha extinguido, sin embargo tanto el Real Jardín Botánico de Kew como el Jardín Botánico de Gotemburgo están intentando reintroducir el toromiro (extinto en la naturaleza) en la isla.

Flora

En cuanto a la flora se puede encontrar la palma chilena y otras especies de palmeras, ya que la isla de Pascua posee un clima subtropical apto para el crecimiento de estas plantas. Un árbol nativo de la isla, pero que fue exterminado por su sobreexplotación es el toromiro, que ahora está siendo nuevamente reintroducido en la isla. El otro árbol autóctono, a punto de desaparecer en estado silvestre, es el hau hau (Triumfetta semitriloba), la corteza del cual era aprovechada para la fabricación de cuerdas. Estudios paleobotánicos revelan que la isla tuvo diversos biomas incluyendo praderas de helechos y bosques de palmeras gigantes Paschalococos disperta, emparentada con la palma chilena Jubaea chilensis.

Fauna

La fauna de la isla e islotes adyacentes es variada, se puede encontrar alcatraces, ratas maoríes y la langosta de Juan Fernández, aparte de gorriones, gaviotas, anémonas de varias especies y perdices chilenas del sur. La fauna terrestre silvestre de isla de Pascua es muy pobre desde el punto de vista de su diversidad, lo que la diferencia notablemente de otras islas polinésicas. De gran importancia son dos especies de pequeños reptiles, un Gekkonidae (Lepidodactylus lugubris) conocido localmente como moko uru-uru kau y una lagartija llamada moko uri uri. Ocasionalmente aparecen en Hanga Roa la tortuga verde, y la tortuga carey. Las aves marinas de importancia son kena, tavake, makohe, kakapa, y kuma. Existen dos gaviotines y gaviotín hada o kia kia, los cuales eran parte de la tradición del tangata-manu (hombre pájaro). Registros fósiles anunciaron que también poseyó garzas, búhos, taguas y loros endémicos.

Economía

El turismo y la pesca son las principales actividades económicas de la isla. En la Agricultura se destaca el cultivo de diversas variedades de plátano y camote, así como la producción de diversas frutas tropicales y de raíces comestibles. La ganadería consiste principalmente en la crianza de gallinas y caballos. Las únicas entidades financieras existentes en la isla son el Banco del Estado de Chile y el Banco Santander Chile.

Transportes

La única aerolínea que llega a la isla es LATAM. Existen frecuencias diarias a la isla y los días lunes se realiza un vuelo desde Santiago a Papeete (Tahití), con escala en Rapa Nui, siendo este el único vuelo que conecta la isla con la Polinesia Francesa.

Cultura

Si existe un lugar en el mundo rodeado de misterio, ese es la Isla de Pascua. El hecho de estar tan aislada, en medio del Océano Pacífico, hizo que el desarrollo y la historia del pueblo Rapa Nui sea muy particular y diferente al de sus pueblos originarios y, ocasionó además, que se sepa muy poco sobre su cultura.

El idioma hablado en la Isla de Pascua, el Rapa Nui, a pesar de tener raíces polinesias, sufrió transformaciones que lo hicieron único. Por otro lado, los mitos y tradiciones que explican el origen y poblamiento de la isla, han sobrevivido casi milagrosamente debido fundamentalmente al sometimiento, la esclavitud y el abuso que sufrió el pueblo Rapa Nui durante los siglos XIX y XX. Fue precisamente este abuso el que estuvo a punto de extinguir por completo al pueblo Rapa Nui y ocasionó que su escritura se perdiera definitivamente en la memoria de los antiguos, por lo que en la actualidad ya nadie es capaz de descifrar las tablillas rongorongo.

Es este halo de misterio el que ha hecho que historiadores, científicos, aventureros y pensadores en general, desarrollen cientos de teorías diferentes para tratar de entender lo que fue la cultura Rapa Nui y responder a las preguntas de cómo se hicieron y sobre todo cómo se trasladaron esas enormes esculturas de piedra (los moais), que hoy por hoy son la seña de identidad de la Isla de Pascua. Teorías que incluso han llegado a afirmar que la única forma en que se pudieron transportar esos gigantes de piedra a lo largo de toda la isla, fue con la ayuda de seres de otros mundos.

Sea cuál sea la teoría por la que el visitante se sienta más inclinado, al recorrer la isla,  aprender sobre su historia, conocer las creencias y tradiciones que formaron su cultura y relacionarse con su gente, no podrá evitar sentir una fascinación cada vez mayor e intentar saber cada vez más sobre este maravilloso pueblo y por qué no, le llevará a elaborar sus propias teorías.

A finales de enero y principio febrero de cada año se celebra la fiesta de Tapati, la principal actividad artístico-cultural de Rapa Nui, que comienza la primera semana de febrero y dura aproximadamente 2 semanas. En esta festividad se realizan una serie de ceremonias ancestrales como la competencia de pintura corporal (Takona), el relato de historias épicas y leyendas ("A'amu Tu'ai"), Cantos ancestrales, El triatlon ("Tau'a Rapa nui") y el descenso a gran velocidad por una colina de jóvenes sobre troncos de árboles y la elección de la reina de la isla, que es coronada la primera luna llena del mes. Esta festividad repleta la capacidad hotelera y alimentaria de Rapa Nui.

Mitología

La mitología de la isla de Rapa Nui presenta características únicas; producto de que esta isla es la más aislada de las islas polinésicas, que era originalmente transmitidas en forma oral, y posteriormente registradas en forma escrita luego de la llegada de las expediciones que la visitarían. Tal como ocurre en otros lugares de Chile, en Rapa Nui la mitología también ha desarrollado una cosmovisión particular, que ha llevado a sus habitantes a explicaciones muy singulares sobre la creación del hombre y de su territorio. Entre los mitos más importantes encontramos el de la llegada del pueblo rapanui desde el continente de Hiva, el culto al dios Make-Make, que está representado en Rapa Nui como el creador del mundo, y el posterior culto al Tangata Manu (hombre pájaro), también conocido como la historia de Hotu Matu’a y los siete exploradores.

Música

Las formas originales de canto rapanui permanecieron intactas hasta la llegada de los redescubridores; (hecho que marca un punto de quiebre en la estructuración de la expresión musical de la cultura). Incursionar en el canto rapanui es ingresar a un laberinto de expresiones con identidad particular, pero también es percibir la mixtura cultural que en su sonoridad confluyen. Isla de Pascua, la isla más insular del mundo, ha sido depositaria de una compleja tradición musical que por su larga condición de ultra-aislamiento (que se extendió por más de mil años), pudo mantener formas musicales exclusivas, que aún hoy son parte de su herencia.

Sin embargo, el encuentro con los colonos, la influencia de las administraciones impuestas, el tráfico de personas para ser utilizadas como mercancía humana (en distintos períodos de asaltos esclavistas), la llegada de los aviones y la consecuente masiva visita de extranjeros, han hecho que la isla fuera incorporando a sus expresiones originales, las sonoridades y estructuras composicionales de los foráneos, y el resultado de este proceso que fusionó lo artístico y lo cultural, evidencia muy claramente cada etapa histórica como una especie de memoria popular. De esta manera, la música de la isla, actualmente es una síntesis de la música del mundo, que por ella pasó, permaneciendo hasta hoy, mimetizada en sus cantos. Estos, siendo la herramienta más pura de transmisión oral, cuentan y cantan, línea por línea, todos los hechos que en este especial lugar sucedieron. La música rapanui habla por sí sola y comparte desde la sinceridad más simple, sus dolores históricos, sus sueños, sus tradiciones.

Museo Antropológico Padre Sebastián Englert

Aunque la isla es vista en sí misma como un museo al aire libre, llena de moái, sitios ceremoniales, ahu y petroglifos, el Museo Antropológico Padre Sebastián Englert posee una gran colección (unas 1500 piezas) que representan el legado cultural de la isla. El museo, fundado en 1973, posee además una importante colección de fotografías, archivos de música tradicional, una biblioteca con 3000 publicaciones y el único moái femenino encontrado.

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