FRANCIA

Francia es, básicamente, arte y arquitectura de categoría mundial, templos romanos y castillos renacentistas, lugares icónicos famosos en todo el mundo y estrellas en alza, algunas poco conocidas. Pasear por los jardines de lirios pintados por Monet y saborear un café parisino donde Sartre y Simone de Beauvoir se reunían para filosofar. Ver el pasado glorioso e imaginar la vida de un rey francés en la burguesa Versalles. Contemplar los comienzos de las futuras estrellas del arte en comunidades clandestinas ocultas en mansiones Haussmann del s. XIX en París o en los nuevos museos de referencia del norte. Beber cócteles en un viejo pero chic almacén en Nantes. Escuchar rap en Marsella y jazz parisino. Sentir la sutil infusión de lengua, música y mitología en Bretaña traída por invasores celtas en el s. V. La cultura francesa ofrece infinitas posibilidades para llenar cualquier visita.

O quizá sea la devoción francesa por la buena comida y el buen vino lo que atrae a tantos viajeros (al fin y al cabo Francia, con más de ochenta millones de visitantes al año, es el segundo destino turístico del mundo). Pero hay que saber que la gastronomía francesa es mucho más que bistrós parisinos, largos almuerzos al aire libre, comprar frutas y verduras en el mercado y desayunar cruasanes calientes comprados en la boulangerie (panadería). En París se puede aprender a hacer petits fours con los críos o darle la vuelta a las creps en Bretaña, probar vino con uno de los sumilleres más importantes del mundo en Burdeos, visitar un criadero de ostras en la costa atlántica, beber champán en viejas bodegas en Reims, visitar una plantación de melones en Provenza, recoger olivas, melocotones y cerezas en el caluroso sur... y comprender que, para los franceses, la comida es art de vivre (arte de vivir) y sustento por igual.

Paisaje lírico

Y luego está el terroir (terreno) y el sorprendentemente variado viaje que teje desde los acantilados y dunas de arena del norte, hasta el azul intenso de la Riviera francesa y los bosques verdes de roble. Este lírico paisaje demanda acción exterior, ya sea frenética o relajada, solo o en famille. Caminar descalzo por la arena bañada por las olas hacia el Mont St-Michel, subir al teleférico hacia fabulosos paisajes glaciales por encima de Chamonix (la meca del montañismo), deslizarse sobre una rueda por la duna de arena más alta de Europa, surfear en Biarritz, esquiar en los Alpes, caminar de un volcán extinguido al otro en el Macizo Central; flotar entre enclusas o pedalear por el camino que bordea el Canal du Midi. La acción es interminable y la próxima aventura está para disfrutar.

 Geografía

Francia es el país más extenso de Europa Occidental, y ocupa aproximadamente más de una quinta parte de la Unión Europea. Limita al norte con el Canal de la Mancha (frente a la costa británica), al noreste con Bélgica y Luxemburgo, al este con Alemania, Suiza e Italia, al sur con el Mar Mediterráneo (con Mónaco como un enclave costero entre Niza y la frontera italiana), al suroeste con España y Andorra, y el oeste con el Océano Atlántico. El país ofrece una espectacular variedad de paisaje, desde las cordilleras de los Alpes (con el Mont Blanc -4.807 metros de altitud-, que es la cumbre más alta de Europa Occidental) a los Pirineos, pasando por los atractivos valles de los ríos Loire, Rhône y Dordogne y las llanuras de Normandía y la costa atlántica. El país tiene unos 2.900 Km. de litoral.
 Comida y bebida

Francia tiene una de las cocinas más variadas, exquisitas y sofisticadas del mundo. Los ingredientes esenciales de la cocina francesa (verduras, quesos, mantequilla, frutas, carnes y pescados entre otros) son por lo general de muy buena calidad. Los establecimientos más típicos son los restaurantes, bares y los bistros. La cocina francesa tiene una variante conocida como haute cuisine (alta cocina), que es la que se practica en los restaurantes de lujo por los chefs. La mayoría de los restaurantes suelen ofrecer comida à la carte (un menú con una selección de entradas, segundos platos y postres) y le ménu (dos o tres opciones para cada plato, preparados especialmente para esa jornada). El menú tiene un precio fijo para toda la comida, mientras que los platos de la carta tienen precios individuales. En Francia el almuerzo es de 12.00 a 13.30 y la cena de 20 a 21.30. En las grandes ciudades estos horarios suelen prolongarse un poco más.
Los platos más prestigiosos de la cocina francesa son: tournedos (solomillos con tocino); châteaubriand; entrecôte (que se sirve con salsa béarnaise, elaborada con estragón y huevo); gigot de pre-salé (pierna de cordero asada) que se sirve con una guarnición de alubias verdes o patatas fritas; brochetas; ratatouille Niçoise (un guiso a base de calabacines, tomates y berenjenas con ajo y aceite de oliva); pôt-au-feu (un guiso de carne de vacuno con verduras, aderezado con sal gorda); blanquette de veau (carne de ternera cocinada con champiñones en una salsa de nata y vino blanco) y vichissoise (una sopa fría de patatas, puerros, crema, mantequilla y leche que se sirve con un poco de cebollino por encima). Aparte de estos platos cada región francesa tiene su propia cocina con sus especialidades. En el norte (Nord/Pas de Calais y Picardie) el pescado y los mariscos (mejillones, ostras, gambas, almejas y berberechos) son la base de muchos platos. En la región de Champagne-Ardenas la estrella es el jamón. En las regiones que están más próximas a Alemania (Alsacia y Lorena) destacan la choucroute y la quiche. En Bretaña la cocina utiliza mucho pescado y marisco como materias primas: la homard l’amoricaine (langosta con crema) es un buen ejemplo. La cocina del País Vasco-Francés es también de una gran riqueza y calidad. La región Midi-Pyrénées es famosa por su cocina de gran calidad y módico precio: trufas, foie gras, setas, confit, cassoulet, roquefort y melón de Lectoure. En Francia se producen aproximadamente 365 tipos diferentes de quesos: Camembert, Brie, Roquefort, Reblochon, y los quesos azules de Auvernia y Bresse. Los postres más famosos son el soufflé grand-marnier, îles flottantes (natillas con merengue), crème brûlé (flan frío con azúcar quemada en la parte de arriba) y mousse au chocolat.
Para obtener más información sobre las especialidades locales y regionales consultar los folletos y guías de las direcciones regionales de turismo y oficinas de turismo locales.

SOCIEDAD

Bebida

La bebida alcohólica más popular en Francia es sin lugar a dudas el vino. Las regiones vinícolas más importantes son: Burdeos, Borgoña, Loira, Rhône y Champagne. La calidad de los vinos se regula en base a una serie de denominaciones: Apellation Contrôlée (denominación de origen), vinos de calidad superior, vino del país y vino de mesa. Los camareros siempre pueden recomendar un buen vino para la comida que se ha elegido; en los restaurantes de lujo los sommeliers son los encargados de la bodega y su función es exclusivamente aconsejar a los comensales acerca del vino. El vino de la casa suele ser asequible y bueno. Después de las comidas se suele tomar café y algún licor (digestif) como Chartreuse, Framboise, Eau de Vie, Calvados o Genepi. La región de Alsacia produce algunas de las mejores cervezas de Francia, además de vinos con sabor a fruta y licores como el Kirsch.
La edad legal para poder consumir alcohol en un café o en un bar es 18 años. El horario de los bares depende del propietario del local: algunos bares cierran a las 02.00 de la madrugada, otros están abiertos toda la noche y los que están en ciudades pequeñas suelen cerrar más pronto.  

Vida noctura

En las grandes ciudades como París, Lyon y Marsella hay clubes nocturnos que abren hasta tarde. A veces en el precio de la entrada está incluida una bebida. Muchos bares y cafés están abiertos hasta bastante tarde y la gente suele visitarlos antes de ir a un club o discoteca. En el país hay aproximadamente 130 casinos.
     
Compras

Las compras más interesantes son los trabajos de encaje, cristal tallado, quesos, vinos, bebidas alcohólicas y licores. El mejor sitio para comprar artículos de cristal es Arques, que está situado entre Saint Omer y Calais. La ciudad de Lille, que es la principal ciudad del Flandes francés, es famosa por su producción de encajes. Casi todas las ciudades tienen mercados de frutas y verduras los sábados. El país tiene muchísimos supermercados e hipermercados. Estos últimos están ubicados a las afueras de las ciudades y tienen grandes aparcamientos.

    

Convenciones sociales

La forma más común de saludo es el apretón de manos; si se tiene más familiaridad con alguien se pueden dar un beso en cada mejilla. En los almuerzos o cenas formales, el anfitrión es el que da la señal para empezar a comer. Los franceses practican la sobremesa que puede extenderse hasta una o dos horas después de la comida. El uso de ropa informal está muy extendido. En los acontecimientos sociales, o cuando se va a visitar un club o un casino, es necesario ir vestido de manera formal. En las invitaciones se especificará si es necesario acudir con traje de noche. En las playas francesas la práctica del topless es muy común; sin embargo el nudismo sólo podrá practicarse en las playas naturistes. Está prohibido fumar en los transportes públicos, cines y teatros.

SITIOS DE INTERÉS

Francia es el principal destino turístico del mundo y algo más que un bosquejo abreviado de las muchas atracciones del país está más allá del alcance de esta guía. Esta sección, con fines prácticos se ha divido en en varias sub-secciones, estas son : Bretaña; Normandía; Norte, Pas de Calais & Picardía; El Valle de la Loira; La Loira Occidental; Auvergne & Limusin; Rhône, Savoie & Dauphiny; Champaña & Ardenas; Lorena, Vosges & Alsacia; Borgoña & Franche-Comté; Aquitania & Poitou-Charentes; Pirineos Medios; Languedoc-Rousillon; La Costa Azul; Provenza; París & Ile de France y Córcega.   

Bretaña     

La región de Bretaña incluye los departamentos de Côtes-du-Nord, Finisterre, Ille-et-Villaine y Morbihan. La principal atracción de la región es su belleza salvaje y su cultura bretona. La pesca es la industria más importante de esta costa rocosa donde las olas pueden llegar a alcanzar los 30 metros de altura en Finisterre (finis terrea, tierra del final). El paisaje costero es particularmente espectacular en Pointe du Raz y Perros-Guirec.
        
La cultura bretona es su otro atractivo. La zona estuvo poblada por los galos desde alrededor del 600 a.C., poco se sabe de su modo de vida y de lo que llegaron a construir sólo quedan monumentos de piedra dispersos en toda Bretaña : altares, meniros y dolomitos (Carnarc es el ejemplo supremo de esto). Luego fueron expulsados por los romanos en la época de Julio César, en el 460 de nuestra era, para ser reemplazados posteriormente por los celtas. Los Celtas nombraron su nueva tierra Bretaña Menor y la dividieron en el área costera, l’Ar Mor (el país del mar), y las montañas interiores, l’Ar Coat (el país de los bosques). Las dos áreas de Bretaña todavía se llaman El Armor y El Argoat. Los Celtas eran importantes trabajadores de piedra, como puede ser visto en los muchos calvarios sobrevivientes, que son elaboradas cruces de piedra talladas. Bretaña emergió de las edades oscuras como ducado independiente. Una serie de uniones reales hizo que Bretaña fuera parte de Francia y en 1532 la unión perpetua del ducado de Bretaña a Francia fue proclamada. A pesar lo agreste de su costa hay buenas playas para bañarse en la Costa Esmeralda, al norte de Bretaña, por Dinard, o en la bahía de Sant Brieuc, incluyendo Val André, Etables y St Quay. Algunos complejos turísticos en la playa son St Enogat, St Laumore, St Brill, St Jacut y St Cast. En general, en las áreas costeras se han conservado más características de la manera de vida bretona que en las colinas interiores. Todavía se pueden ver vestidos típicos bretones en algunas partes, el estilo varía levemente de pueblo en pueblo. Las procesiones religiosas bretonas y las ceremonias del perdón que se llevan a cabo en un número de comunidades en varias épocas del año pudieron haber cambiado sólo un poco desde las épocas célticas. Todavía hoy en la región de Plouha mucha gente habla bretón, que es una lengua que evolucionó de los dialectos celtas. La costa de Paimpol consiste en pedazos colosales de roca, peligrosos para la navegación, como los muchos faros existentes lo sugieren. Hay pueblos y playas muy agradables como Perros-Guirec, Trégastel o Trébeurden que contrastan con la salvaje costa rocosa.
 
Cerca de la base de la península, en Aber Vrac'h y Aber Benoit, el océano se recoge y se revuelca fuertemente, golpeando las olas y haciéndolas penetrar lejos al interior de la tierra. Al final de la península se encuentra el puerto natural de Brest, uno de los puertos naturales más impresionantes de Europa, donde también hay un castillo del siglo XIII. Desde Brest hay un canal que llega hasta Nantes, es un paseo muy agradable que puede hacerse en barco (aunque no toda la ruta es navegable), a pie o a caballo. El interior de la península consiste en colinas arboladas, granjas, ríos cortos y valles estrechos. Muchas de las llamadas montañas no son más que colinas verdes de apenas 300 metros de altura, aunque tienen el mérito de ser los restos de la cadena montañosa más antigua del planeta. La arquitectura bretona, es más simple que la del resto de Francia, pues tiene más en común con la de Inglaterra o el País de Gales. También tiene varios castillos impresionantes y muchos pueblos amurallados. Las iglesias son pequeñas y simples. Bretaña se beneficia de un clima moderado gracias a la corriente del Golfo que la atraviesa todo el año, aunque la temporada turística es de junio a septiembre. El campo se cubre de flores en primavera, atrayendo muchas especies y variedades de pájaros.
      
La ciudad de Rennes, la capital antigua de Bretaña, es un buen punto de partida para explorar las regiones montañosas. Dentro de la ciudad destacan el Palacio de Justicia, el Castillo, el Museo de Bellas Artes y el Museo de Bretaña dedicado a preservar y promover el arte bretón.
     
Las granjas más fértiles de la región están en la costa norte. Fertilizadas con algas marinas, producen patatas, col, coliflor, alcachofas, guisantes, habas y fresas exquisitas. La calidad de los ingredientes producidos localmente hizo que la cocina bretona fuera simple, de sabores naturales y no cubiertos con elaboradas salsas. Los crustáceos sin procesar (incluyendo las ostras), la langosta, el cordero y la perdiz son particularmente buenos. La sal de la tierra bretona baja agrega un sabor distintivo al ganado y a los cultivos bretones. Las Crêpes (crepas) son una especialidad regional y hay dos variedades distintas: la crêpe dulce para el postre servida con azúcar, miel, jamoncillo, mermelada o combinaciones (ejemplo : crêpe suzette); y la sabrosa variedad del sarrasin, hecha de harina de alforfón y servida con huevos, queso, tocino o una combinación de varios de éstos (el crêpe se dobla con los ingredientes dentro y se calienta). Pueden comprarse crepas ya preparadas en las tiendas locales. Poco o casi nada de queso se produce en Bretaña, pero la mantequilla más fina del mundo viene de aquí - se sala levemente, no como la mantequilla de las otras regiones de Francia. La sidra se bebe con frecuencia con la comida, así como el vino. El popular vino, Muscadet, viene de la punta extrema sur de Bretaña, en principio del estuario de la Loire, cerca de Nantes. Es un vino blanco seco, con sabor a fruta que se lleva muy bien con los crustáceos, especialmente con las ostras.
     
Normandía incluye los departamentos de Seine Maritime, Calvados, Manche, Eure y Orne, todos en la costa excepto los dos últimos.
    
En la frontera sur se encuentra el Río Couesnon que a través de los años ha ido cambiando gradualmente su curso hasta correr en un terreno casi plano, al sur del Monte San Michel, una de las curiosidades naturales y arquitectónicas más conocidas de Europa.
      

El Monte San Michel y su bahía están en el Listado de Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad de la UNESCO. Las mareas son increíbles y alcanzan hasta 15 metros de diferencia (la altura de un edificio de cinco pisos) entre el punto más alto y el más bajo, y además como el terreno de la bahía es muy llano, cuando la marea sube se adentra unos 24 Km., formando una capa de 70 cm de profundidad. El banco de arena cambia de marea en marea y si bien la leyenda de que el mar entra a la bahía a la velocidad del galope de un caballo es un poco exagerada, el peligro de las arenas movedizas es bien cierto. La actual Abadía de San Michel fue construida en el siglo XVIII por el Obispo Aubert, se dice que su cráneo llevaba la marca del dedo de San Miguel Arcángel.
      
Normandía ha servido de inspiración ha todo tipo de artistas; sus paisajes han quedado reflejados en los cuadros de Monet, Sisley y Picasso y autores como Maupassant y Flaubert escribieron sobre estas tierras. En concreto, Cabourg es la Balbec de las novelas de Proust. Otros sitios par visitar son la ciudad turística de Deauville -con su playa, casino y campo de golf- que es la capital social de la zona, y Bayeux, famoso por sus tapices, sin igual en el mundo entero. Algunos museos en Arromanches recuerdan las batallas y el desembarco de Normandía y también un museo de la paz en Caen, que además posee varias iglesias interesantes, además de las enormes ruinas del castillo de Guillermo el Conquistador. Otros lugares interesantes para visitar son : la Iglesia de San Etienne del siglo XIV, la Iglesia de San Pedro (del Renacimiento) y la Abadia de las Damas. También existe un museo local de artesanías desde el periodo galo-romano hasta nuestros días.
    
También merece la pena visitar Dieppe con sus sinuosas calles y su castillo del siglo XV que alberga el Museo de Dieppe. En la ruta de Rouen-París hay varios lugares dignos de visitar como los castillos de Boury-en-Vexin, Bizy en Vernon, Gaillon, Gaillard-les-Andelys, Vascoeuil y Martinville. A lo largo de la misma ruta hay otros sitios clasificados como monumento históricos entre ellos: la casa y el jardín de Claude Monet en Giverny, la Abadía de Martemer (Lisors) y el pueblo de Lyon-la-Fôret.
    
La antigua capital de Rouen destaca por sus calles y casas antiguas y restauradas, incluida la Vieille Maison (Casa Vieja) de 1466 y la place du Vieux-Marché (plaza del mercado viejo) donde fue quemada Juana de Arco en 1432. Hay una magnífica Catedral del siglo XIII (inmortalizada en una serie de pinturas de Monet), así como muchos museos e iglesias, incluidas las de St Ouen y St Maclou. El claustro de St Maclou fue el cementerio de las víctimas de la Gran Plaga. También merece una visita el viejo puerto de Honfleur, con sus casas del puerto del siglo XVIII.
    
Normandía es un tierra de pescadores y cultivadores, su comida es una de las mejores de Francia. La gastronomía normanda despunta por su mantequilla, nata y excelentes quesos, entre los que se incluyen algunos de los más famosos como Camembert, Pont l'Evêque y Liverot. Los crustáceos y los pescados abundan en ésta área, el Sol a la Normanda es uno de los platillos más famosos del mundo gastronómico. Se encuentran langostas en Barfleur, camarones en Cherbourg y ostras en Dive-sur-Mur. Tierra dentro se encuentra pato en Rouen y Nantes, cordero cerca del Monte San Michel, crema del leche en Isigny, pollo y ternera en Cotentin. El calvados y la sidra son otras de sus especialidades regionales, ellas vienen del País de Auge.
       
Norte, Pas de Calais y Picardía  

La región del Norte, Pas de Calais y Picardía, abarca los departamentos de Nord/Pas de Calais (Flandes Francés) y Somme-Oise Aisne (Picardía).
    
Amiens es la principal ciudad de Picardía y tiene una preciosa Catedral del siglo XIII, que es una de las más grandes de Francia, la coral es magnífica. Merece la pena visitar el viejo barrio de San Leu, frente al canal. Beauvais es famoso para su Catedral de St. Pierre de estilo gótico más (que tiene una iglesia carolingia del siglo IX) , en la que destacan sus vidrieras. También existe un excelente museo de tapicería.

Compiègne es famoso para su Palacio Real donde vivió Napoléon con su segunda esposa, Marie-Louise y el cual fue también retiro de la aristocracia francesa desde el siglo XIV. Muchas de las alcobas del palacio y dormitorios han preservado la decoración original, vale mucho la pena verlas por su ostentosidad y estilo. En sus alrededores se encuentra el Bosque de Compiègne donde se firmó el Armisticio del final de la I Guerra Mundial en 1918 y que fue un bosque de caza para la aristocracia durante cientos de años, introducirse al interior obscuro y tranquilo es una experiencia excepcional. El pueblo también tiene un Ayuntamiento (Hôtel de Ville) precioso y un Museo de Carruajes incorporado al Palacio.
    
Otros lugares dignos de visitar son: el Castillo de Chantilly que ahora es el Museo Condé, con sus impresionantes jardines barrocos del siglo XVII, donde ahora se puede pasear y que tiene un Museo del Caballo al aire libre ; la ciudad de Arras, en el Río Scarpe, con sus preciosas casas del siglo XIII y XIV y la Abadía de San Waast; los pueblos de Hesdin, Montreuil (con sus murallas y citadela) y Boulogne que tiene murallas del siglo XIII en la parte alta, el castillo cerca de la Basílica de Nuestra Señora, es impresionante.
    
En la costa destacan: Le Touquet que es un agradable destino costero con 10 Km. playas de arena; Calais, que era un puerto estratégico en la Edad Media y hoy es la terminal del Eurotunel que bajo las aguas del Canal de la Mancha conecta el Reino Unido con Francia; y Sangatte que se ha convertido en un sitio significativo, pues ahí entra el túnel del canal, que lleva hacia el interior de Francia.
     
Cuando uno se dirige más al norte, se encuentra con que la cerveza se bebe y se utiliza en cocina, especialmente en sopa y ragoûts. El conejo se cocina con pasas o uvas. Hay también una sopa flamenca espesa llamada hochepot que contiene en ella textualmente todo los restos de la cocina. La gastronomía está a menudo, y no es de asombrarse, basada en productos del mar, como el matelote de anguila de mar y la caudière (sopa de pescado). Los crustáceos conocidos como coques, 'la ostra del hombre pobre', son también muy populares. El queso marolles de Picardía se hace a base de leche entera, se sala y se lava con cerveza. Flandes, aunque tiene una línea costera muy corta, tiene muchos platos, croquelots o bouffis de mar, que se salan y se fumean ligeramente. Los Harengs salés y los Harengs fumés son famosos y conocidos localmente como gendarmes ('policías').
   
El Valle del Loira     
El Valle del Loira también es conocido bajo el nombre 'el centro de Francia' y geográficamente se extiende desde las ciudades de Chartres hasta Châteauroux y desde Tours a Burgos. Esta región incluye los departamentos administrativos de: Eure-et-Loir, Loiret, Loir-et-Cher, Indre, Indre-et-Loire y Cher. Esta parte de Francia incluye la famosa región de los Castillos del Loira, que es después de la Costa Azul una de las regiones más visitadas del país. Lo más característico de este río es que es un puro entretenimiento visual; aunque es el río más largo de Francia su trazado es muy caprichoso y los franceses lo llaman 'el río inútil' ya que durante mucho tiempo su caudal no se ha podido utilizar para nada: no es navegable en muchas partes y no tiene molinos. Se puede decir que el Loira sirve sólamente para adornar y cada uno de sus tributos tienen su propio carácter. El Cher es un río reservado, de corriente lenta, que fluye tranquilamente a través de prados y bosques. El castillo Chenonceaux, esta asentado prácticamente en el río Cher, fue una zona de gran producción en la época medieval, cuando el Cher corría vigorosamente, es posiblemente el más bello de todos los castillos franceses, sus cuartos siguen la orilla del río de un lado a otro, formando delicadas arcadas. El desarrollo de Chenonceaux se debe a que fue posesión de muchos y poderosos nobles, y su belleza la debe a su toque femenino. El Indre es un río tranquilo para reflexionar, los lirios y los sauces llorones crecen a sus orillas. El Castillo de Azay-le-Rideau fue diseñado para hacer uso completo de estas calidades y está construido al lado de varios lagos artificiales pequeños, cada uno de ellos refleja un diverso aspecto del edificio. El agua se mueve por el río y entre los lagos por una serie de canales que dejan oir sus murmullos. Los jardines de agua y los reflejos de la imagen tallada exterior del castillo compensan el interior algo opaco. El Vienne es esencialmente un amplio riachuelo. Se desliza con gracia por debajo de las paredes del viejo Chinon, donde varios capítulos importantes de la historia francesa fueron escritos en sus exteriores. El Castillo de Bloix, que es uno de los más bellos, arquitectónicamente hablando, es el más interesante en términos históricos. Se encuentra en el centro de la ciudad del mismo nombre, dominando las casas de piedra y enclaustrado por sus murallas. Chambord se encuentra a varios kilómetros al sur de la cuenca del río del Loira. Es el castillo más imponente y grandioso. Esta construido en una fosa en el centro de un extenso campo confinado por bosques, el cuerpo del edificio posee una simetría majestuosa. En contraste, el techo es un revoltijo de chimeneas desorganizadas y de apartamentos excéntricos. Algunos han atribuido la extraña escalera de doble hélice a Leonardo da Vinci. Es el quinto castillo y el que se encuentra más al norte, de los descritos en las guías que proponen seguir el río para conocer los castillos de la Loire y es la base de los viajes organizados. Además de estos castillos hay muchos más; algunos de ellos facilitan alojamiento y por lo tanto se puede hacer noche en ellos. Para obtener una lista completa de todos los castillos ponerse en contacto con la Oficina de Turismo Francés más cercana (ver direcciones de interés). El Valle de Loire es muy caluroso y muy visitado por los turistas en verano.
      
Además de los castillos se pueden visitar las Catedrales del siglo XIII de Chartres y Tours; así como abadías, casas y pintorescos pueblos asentados a la orilla del río. La ciudad de Orléans, que es famosa por su asociación con la heroína nacional francesa Juana de Arco, vale la pena de ser visitada también por su Catedral, Museo de Bellas Artes y Hôtel de Ville del siglo XVI. Otras ciudades y pueblos interesantes son Burgos una ciudad completamente del siglo XV, con casas, museos y la Catedral de San Etienne y Loches, al sureste de Tours, que tiene un bello castillo y un interesante centro medieval amurallado. Fue en el corazón de Touraine (a la que se le conoce como ‘el jardín de Francia’) que la cocina francesa fue desarrollada.
    
El Loira Occidental

La región del Loira Occidental incluye los departamentos de Loire-Atlantique, la Vendée, Maine y Loire, Sarthe y Mayenne.
     
La Vendée y el Loira-Atlantique tienen un litoral precioso y salvaje con 305 km. de playas de arena, junto a Bretaña. Al interior, el clima tranquilo favorece a los campos que se llenan de camelias y rosas en primavera.
     
Destaca el destino de verano de La Baule que es un pueblo agradable con las calles sinuosas y pinos gigantes, hoteles excelentes, restaurantes y un casino, además de contar con una enorme playa y gozar de un microclima apacible y excepcionalmente caluroso para la región. Le Mans, famoso por sus carreras de coches, es un pueblo histórico construido en una colina, donde se encuentra la Catedral de San Julian que destaca por su coro y vidrieras de los siglos XIII y XIV.
    
La mayoría del Valle de Sarthe consiste en hermosas colinas enselvadas, divididas por gruesos setos que están cubiertos, según la estación de rosas salvajes, madreselvas, o grandes y jugosas zarzamoras. Especialmente bonito en mayo y principio del junio con la floración de los manzanos y perales y con prados y bosques verdes. Estos dos meses son los mejores para visitar la zona, ya que el clima es muy favorable; en otoño, es un poco más seco, pero en regla general octubre un buen mes para visitar la región.
    
En la costa del Loira-Atlantique, se encuentra Nantes, que es una activa ciudad industrial y comercial, con un Castillo Medieval (que aloja el Museo de Artes Populares), una Catedral del siglo XV y un Museo Naval. San Nazaire, a lo largo de la costa de Nantes, se jacta de su nueva atracción, Escala Atlántica, una reproducción de revestimiento marino que contiene objetos expuestos interactivamente y que evocan la edad de oro de las travesías oceánicas. Antes de desembarcar en Nantes, el Loira pasa por Angers donde se puede visitar el Castillo, la Catedral, donde se puede ver la ‘Visión de la Apocalipsis de San Juan’, del siglo XIV, el Hôpital St Jean y varios museos y galerías de arte. Contiene también excelentes tapicerías.
     
La cocina regional cuenta con la excelente ventaja de los viñedos, una gran abundancia y variedad de pescados, buenos quesos y mantequillas, frutas, vegetales que se encuentran fácilmente en los campos. En general los vinos de la Loire, tienen un sabor refinado y refrescante, ideales para comidas ligeras o como aperitivos.
   
    
Auvergne y Limosin
Hacia el oeste del río Rhône está el Macizo Central, históricamente conocido como Auvergne y que incluye los departamentos de Haute-Loira, Cantal, Pagar-de-Dôme y Allier. La región de Limosin al oeste abarca los departamentos de Haute-Vienne, Creuse y Corrèze. Arquitectónicamente, Auvergne es rica en castillos e iglesias (sobre todo en las gargantas de los ríos Allier y Loira) y por su naturaleza, con el Parque Nacional que ofrece una gran oportunidad para explorar sus montañas, llanuras y volcanes extinguidos, como el cráter del Cantal que alguna vez tuvo 30km de ancho. En sus límites hay diez manantiales de agua mineral, además de lagos, ríos y bosques. Las mesetas altas de Combrailles, Forez y Bourbonnais son especialmente bonitas.
   
    
Clermont-Ferrand

Que es el centro político y económico de todo el Macizo Central, además de ser el lugar donde nació el imperio de los neumáticos Michelín. La arquitectura del pueblo (sobre todo en las partes más viejas del área de Clermont) es negra, debido a la piedra volcánica local. La ciudad posee una Catedral gótica del siglo XIII, una la Basílica de estilo romanesco del siglo XIV y varios museos. La ciudad es una buena base para explorar las bellezas de los alrededores.
     
Hay varios hoteles y albergues a través de toda la región. La cocina es espléndida, como ejemplo están : el Cornet de Murat (pasteles), pounti, tuffades y los quesos de San Nectaire. En el cercano Saint-Ours-les-Roches, el nuevo centro volcanológico de Europa, fue diseñado como un centro de exhibición y entretenimiento, fue abierto en el 2001.
     
   
Limoges es la antigua capital regional Limousin, es punto de cruce de carreteras y es famosa por su fina porcelana. La cercana ciudad de Aubusson es conocida por sus tapices (una tradición local que se remonta al siglo XVIII). Las dos ciudades también son conocidas por sus alhajas de nácar.
    

    
Rhône, Savoie y Dauphiny  
Las regiones de Rhône, Savoie y Dauphiny incluyen los Alpes Franceses, sus colinas, y los inmensos valles de los ríos Rhône y Saône. Sus departamentos son Loire, Rhône, Ain, Ardèche, Drôme, Isère, Savoie y Haute-Savoie.
    
Lyon, en la parte más profunda del valle de Rhône, tiene una gran tradición gastronómica. Es la segunda ciudad más grande de Francia, además de un centro cultural, artístico, financiero e industrial, con varios festivales internacionales y ferias de muestras. Merece la pena visitar la Catedral de St Jean, que es un vestigio romano de la ciudad, y el Museo de la Civiliazación Galo-Romana y el Gran Casino de Lyon.
     
Los Alpes Franceses se extienden por Savoie y Dauphiny en la frontera con Italia. Napoleón tomó este camino después de haber escapado de Elba en 1815, desembarcando en Cannes con 100 hombres, intentó seguir la costa hasta Marsella y subir el Valle del Rhône de Lyon hasta Paris, pero recibió reportes de que la población en esos caminos era hostil y se vio forzado a pasar por el interior de las montañas. Llegaron hasta Gap (a 150km de la costa) en 4 días, a Grenoble unos días después y finalmente a París (a 1152 Km. de Cannes) en tan sólo 20 días con una armada fiel y numerosa. Es posible retrazar esta ruta, pasando por muchos lugares de gran belleza natural, cada parada esta perfectamente marcada. Los Alpes exigieron muchísimo a la ingeniería francesa. Algunas de las carreteras y trayectos de ferrocarril constituyen una atracción turística por sí solos. Algunos ejemplos son la locomotora de vapor que va de La Rochette a Poncharra (a unos 40 Km. de Grenoble); y los 32 Km. desde Saint-Georges-de-Commiers a la Mira (cerca de Grenoble), con 133 curvas, 18 túneles y 12 viaductos. Es un buen lugar para hacer excursiones, senderismo y deportes de montaña y acuáticos. En los ríos de los Alpes se pueden hacer paseos náuticos. El senderismo se puede practicar fácilmente gracias a los mapas GR (grandes randonnées), que lleva marcados los principales trayectos oficiales. Los ríos que bajan de los Alpes además de su energía eléctrica proporcionan buena pesca. Pero la principal actividad deportiva en los Alpes franceses es el esquí. Las mejores pistas de esquí se encuentran principalmente al este de Grenoble y al sur del Lago de Ginebra. Todas las estaciones están muy bien equipadas, con buenos hoteles y excelente comida. Casi todas están especializadas en el esquí, pero también se pueden visitar en verano ya que algunas tienen campos de golf, canchas de tenis, albercas y lagos naturales. En el centro turístico del Lago de Annecy, existe un Museo de la Campana, con un muy buen restaurante. Festivales internacionales de gastronomía se llevan a cabo durante todo el año.

Champaña y Ardenas   
Los campos cretáceos y sinuosos de Champaña pudieron tener un destino obscuro y desconocido, lo tenían hasta que un accidente cambió la historia. Hacia finales del siglo XVII un monje ciego, que cuidaba las botellas de vino mediocre en los sótanos de su abadía en Hautviliers, descubrió aquel corcho que hace un tapón fino para envejecer el vino. Después de la primera fermentación, el corcho guardó el aire, enemigo del vino que reposa. Pero también atrapó el bióxido de carbono en la botella y cuando tiró del corcho, lo ‘hizo estallar'. En ese momento, algunos dicen, ‘el mundo se volvió mejor’. 'Estoy bebiendo las estrellas' dicen que murmuró como tomó el primer trago de champaña antes que cualquier ser humano en el mundo. Las regiones de Champagne y Las Ardenas están formadas por los departamentos de Ardenas, Marne, Aube y Haute Marne. En estos llanos muchas de las grandes batallas de la historia europea se han luchado, incluyendo muchas en la Primera y Segunda Guerras Mundiales. Ardenas fue conocido alguna vez como el ' país arbolado ' donde Carlo Magno cazó ciervos, verracos salvajes, pájaros pequeños y jugó en los bosques ahora desaparecidos. Tienen tres ríos principales: el Sena, el Aube y el Marne. El valle del Marne, que está situado entre Ferté-sous-Jouarre y Epernay es uno de los más bonitos de Francia. Los bosques de haya, abedúl, roble y olmo cubren la alta tierra, las viñas y los árboles frutales arrellanan a través de las cuestas y el maíz y los girasoles se agitan en los pequeños valles protegidos. Los valles forman un oasis largo, fresco y verde, adornados de pueblos con casas de techos rojos. Epernay es la capital del champagne. Aproximadamente 115 Km. de galerías subterráneas almacenan las botellas de champagne que suelen dormir allí tres años hasta que la bebida ha tomado cuerpo. Además del champagne la región destaca por un excelente vino blanc de blancs que tiene muchas de las características de la champaña. En 496, Clovis, el primer rey de Francia, fue bautizado en la ciudad de Rheims tiene una catedral donde fueron coronados muchos reyes de Francia, desde Luis VII, hasta Carlos X. Rheims y su catedral han sido destruidas y reconstruidas muchas veces a través de los siglos. La Iglesia de San Rémi, más antigua incluso que la catedral, es mitad románica y mitad gótica. Es una obra remarcable, de gran tamaño, comparable en ésto sólo con Nuestra Señora de París, y en sus suburbios existen muchas cavas de champaña. Otra catedral que destaca por un estilo gótico puro del siglo XII es la Catedral de St Etienne en Châlons-sur-Marne. Cerca de allí, la pequeña ciudad de St Ménéhould, casi destruido en 1940, merece una visita no sólo por su especialidad gastronómica más original 'pie de cerdo con carpa' si no también para contemplar el escenario de los eventos que ocurrieron en 1791 cuando el rey Luis XVI, que huía de París, fue reconocido y denunciado por uno de los habitantes del pueblo.
    
Después de que la Franche-Comté y Lorena se anexaron a ella, Langres se convirtió en un pueblo fortificado. Sus monumentos galos-romanos, sus casas de los siglos XV y XVII y su arquitectura religiosa, merecen una visita. Troyes, la antigua capital de Champaña, tiene un centro histórico muy bien conservado, una catedral gótica, iglesias y casas del siglo XV y un Museo de Arte Moderno ubicado en el antiguo Palacio del Obispo y que contiene obras de Bonnard, Degas y Gauguin. El Lac du Der-Chantecoq es el lago más grande y uno de los más bonitos de toda la región de Champagne y Las Ardenas.
    
Hay hermosos lagos en la región de Champaña - Ardenas, el más grande es el Lac du Der-Chantecoq. El Fôret d’Orient (el Bosque de Oriente) tiene un famoso santuario de pájaros. No hay una escuela de cocina fundada en el uso de la champaña, aunque localmente hay algunos platillos interesantes que incluyen el vino. Chalons-sur-Marne tiene un platillo que consiste en cocinar el pato con champaña. Esta bebida se lleva bien con una salsa hecha de trucha local; riñones y el lucio también se fríe en champán.
    
Lorena, Vosges y Alsacia   
Alsacia y Lorena son dos regiones históricas de Francia que actualmente incluyen los departamentos de Vosges, Meurthe-et-Moselle, Meuse, Moselle, Bajo Rhin, Alto Rhin y el territorio de Belfort. Las ciudades principales son Estrasburgo, Metz, Nancy y Colmar. Estos territorios se han visto bajo el control francés y alemán durante los conflictos que han existido entre éstos países a lo largo de siglos.
   
Estrasburgo, es de lejos la ciudad más importante y la más grande, ha sido durante siglos, como su nombre lo indica : la ciudad en la carretera, el principal paso mercantíl y cruze (sobre todo para la invasión) entre el este y el oeste, además su río que cruza de norte a sur es la principal vía de comercio. Es una ciudad rica en monumentos y en historia, dada su ubicación estratégica en el noreste de Francia y en el centro de Europa. Merece la pena visitar la Catedral de Notre-Dame, el Museo de Arte Moderno y la Plaza de la República. Actualmente es la sede del Consejo de Europa, del Parlamento Europeo (sede compartida) y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Metz es una ciudad galo-romana, situada estratégicamente como punto de defensa, además de ser un cruce de varias rutas. Tiene unas Murallas Medievales con arcos, algunos edificios públicos interesantes y la Catedral de St Etienne, que es sin lugar a dudas el orgullo de la ciudad. Nancy es una ciudad muy conocida por su Palace Stanislas un edificio muy bello, rodeado de puertas de hierro forjado y por su Museo Municipal en donde se traza, gracias a una excelente documentación, la historia de Lorena. Colmar es una de las ciudades más agradables de toda Lorena, sobre todo para aquellos que deseen sumergirse en la Edad Media. Sus estrechas, ventosas y empedradas calles están flanqueadas por casas a mitad cubiertas por maderas, reconstruidas cuidadosamente por los burgueses de la ciudad. Cuenta con un Centro Histórico-Medieval y es además la cuna del vino del país de Alsacia. El Convento Dominico de Unterlinden del siglo XIII, que ahora es un museo, merece una visita para contemplar el Tríptico de Grünewald y otras obras del siglo XV y XVI.
    
Colmar es un lugar perfecto para empezar la Ruta del Vino (Route du Vin), y para parar en muchas de las atractivas ciudades a lo largo del camino para probar el vino local. Turckheim, justo al exterior Colmar, tiene algunos de los arsenales y casas mejor conservadas de los siglos XV y XVI en donde los visitantes pueden recorrer la ciudad a través de sus calles en la noche para recordar la vieja atmósfera. La ciudad de Eguisheim, con su fuente del renacimiento y monumento en la plaza principal del pueblo, es también una encantadora ciudad alsaciana, con muchas casas históricas y bodegas que abren al público para la degustación del vino. Kayersberg (el lugar donde nació el Dr Albert Schweitzer, cuya casa se ha convertido en museo con recuerdos de su trabajo y vida) también tiene algunas ruinas de un castillo en una colina que esta en lo alto y que ofrece una magnífica vista de la ciudad y de la pintoresca carretera sinuosa que la atraviesa. Una ciudad particularmente popular entre los turistas es Riquewihr, con sus fortificaciones del siglo XIII y XIV, su torre campanario y sus muchas casas y patios medievales. San Hipólito es otra pintoresca ciudad donde se degusta el vino, se encuentra al pie del Castillo Haut-Koenigsbourg, el impresionante castillo medieval donde Jean Renoir filmó ‘La Gran Ilusión’.
    
Barcos que pueden ser dirigidos por uno mismo están fácilmente disponibles para atravesar el canal en varias localidades. Existe también un itinerario ya programado para recorrer el Río Rhin y la travesía se hace diariamente durante todo el verano; varios hoteles proponen también este viaje por los canales. Los helicópteros y los globos de aire efectúan vuelos regulares, según el tiempo. Varios trenes antiguos de vapor hacen circuitos regulares incluyendo Rosheim/Ottrat (en la ruta del vino); hasta Andolsheim y que atraviesa a lo largo del Canal de Alsacia entre Cernay y Soultz. A través de Alsacia hay varios talleres de artesanos, incluyendo la pintura en cristal y madera en Wimmenau y la cerámica en Betschdorf donde están abiertos los talleres y tiendas al público. Los viajes organizados que incluyen paradas y comidas de noche en el camino van desde Colmar hasta Mulhouse. Los vías para las bicicletas están marcadas a todo lo largo del Rhin, donde se pueden conseguir fácilmente bicicletas para pasear. Belfort, una importante ciudad fortificada desde el siglo XVII, contiene el Boquete de Belfort, o Puerta de Borgoña, entre Vosges y las montañas del Jura. Dominando las rutas de Alemania y Suiza, llegó a ser famoso durante la guerra de Franco-Prusiana de 1870-71 en que soportó un sitio de 108 días. Esto es conmemorado por una enorme estatua de piedra, el León de Belfort, de Bartholdi, el creador de la estatua de la libertad. La route du vin (ruta del vino) discurre entre el Rhin y una cadena montañosa cubierta de pinos y de poca altitud llamada Les Vosgues. Esta zona que está llena de pequeños pueblecitos, tiene una historia vinícola que se remonta al tiempo de los romanos. Nunca se ha entendido claramente cual fue su origen; a diferencia de otros vinos franceses, éstos dependen más del tipo de la uva que del suelo o proceso. Casi exclusivamente blanco con un sabor a fruta y seco, éste vino es un acompañamiento excelente a la comida local. La cerveza también va bien con la comida alsaciana, y como puede imaginarlo, la buena cerveza se elabora en las áreas de Alsacia y Lorena. La región además de excelentes vinos tiene dos manantiales de agua mineral famosos en toda Francia: Contréxeville y Vittel (este último cuenta con balneario). Eran muy conocidos por los romanos y hoy en día son los más populares de Francia. Una de las especialidades culinarias más populares de Alsacia es la truite bleu, trucha azul, la cual está simplemente hervida fresca, casi viva después de salir del agua. Los ríos rápidos ofrecen la facilidad de cazarlas y éstas pueden ser pescadas por los visitantes si se obtienen los permisos (en cualquier ayuntamiento de ciudad). La cocina es muy condimentada y picante, no como en otras partes de Francia. El Munster, un queso fuerte de invierno, se sirve generalmente con los gérmenes de la alcaravea. Los tartas de Lorena y Alsacia se hacen de las excelentes frutas locales: ciruelas mirabelles (pequeñas y amarillas), cerezas, peras, etc. De cada una de estas frutas también se hacen las famosas eau-de vie (agua de la vida), conocidas en el mundo entero, un fuerte licor blanco de alcohol que se bebe como digestivo después de una comida pesada. Lorena es famosa por su Quiche Lorraine (una tarta salada) hecha solamente a la manera clásica: con crema, huevos y tocino. Nancy tiene boudin (morcilla), aunque éstas se encuentran en todas partes de Francia.
   
Borgoña y Franche-Comté
La región de Borgoña comienza cerca de Auxerre, un pequeño pueblecito medieval con una Catedral Gótica preciosa y se extiende por el sur hacia las colinas de Beaujolais situadas al norte de Lyon. Los departamentos que forman parte de esta región son: Yonne, Côte d'Or, Nièvre y Saône-et-Loire. Si uno recorre esta región puede dar la impresión de que está leyendo una carta de vinos: Mersault, Volnay, Beaune, Aloxe Corton, Nuits-Saint-Georges, Vosne-Romanée y Gevrey-Chambertin. Este extenso dominio de grandes vinos fue por 600 años un reino independiente, en algunas épocas fue tan poderoso como Francia misma, gozando de su auge en siglo XV. Sin embargo a través de una historia tempestuosa, los viñedos de Borgoña sobrevivieron en parte gracias al gran conocimiento, diligencia y al buen gusto de sus mojes. Varias de las órdenes poseyeron viñedos extensos a través de la región, entre ellos los Caballeros de Malta, Cartesianos, Carmelitos y, lo más importantes, los Benedictinos y Cistercianos. Consecuentemente los 210km de longitud de Borgoña se tapiza de abadías, monasterios y un sin número de bellas iglesias románticas, sobre todo en Fontenay, Vézelay, Tournus y Cluny. Hay también muchos castillos fortificados. La ciudad de Dijon, famosa por su mostaza, fue de gran importancia política y religiosa durante el siglo XV, tiene además un Museo de Bellas Artes muy completo, así como una Catedral del siglo XIII y un Palacio Ducal que fue residencia de los antiguos Duques de Borgoña. Otros pueblos bonitos en esta región son Sens y Macon, los dos tienen bellas iglesias del siglo XII.
    
La región de Franche-Comté incluye los departamentos de Doubs, Jura y Haute Saône. Las montañas altas del Jura francés, levantándose en progresión a partir de 245m hasta 1785m, atraviesan de norte a sur a lo largo de la frontera franco-suiza. Al oeste se encuentran la boscosa meseta del Jura, las colinas revestidas de vid y el llano fértil del norte Bresse, llamado Finage. Las alturas y los valles del Jura son fácilmente accesibles y, en el verano, se ponen maravillosamente verdes, proporcionando mucho pasto para las muchas vacas de leche usadas en la producción de uno de los más famosos quesos de la montaña: el Comté. Hay muchos ríos encantadores (llamados románticamente) en esta región : Semouse, Allance, Gugeotte, Lanterne, Barquotte, Durgeon, Colombine, Dougeonne, Rigotte y Romaine. (llamado así por Julio Caesar). Ellos se tejen y tuercen, para después desaparecer subterráneamente y reaparecer otra vez algunos kilómetros más lejos. La región destaca por ser un excelente destino para las vacaciones de verano y de invierno. Por una parte se puede esquiar y practicar deportes alpinos en la parte francesa de los Montes Jura (en la frontera con Suiza) y por otra pasar unas vacaciones de verano.
   
   
Aquitania y Poitou-Charentes   
Las regiones de Aquitania y Poitou-Charentes están situadas en la parte Atlántica del sur del país. Incluye los departamentos de: Deux Sèvres, Vienne, Charente-Maritime, Charente, Gironde, Dordogne, Lot-et-Garonne, Landes y Pirineos Atlánticos, junto a la frontera española. El litoral tiene una longitud de 270 km. de playas. Los últimos 30 Km., que están situados entre las localidades de Hossegor y Hendaya, en Gasconia (País Vasco-Francés), tiene algunas de las mejores playas para practicar el surf de toda Europa.
   
El norte de Burdeos a la región de Guyenne se le llama a veces el ' oeste-centro ' como si fuera una parte claramente definida de Francia, con toda una diversidad de paisajes y mixturas y una mezcla extraordinaria de razas - celtas, ibéricos, holandeses y anglo sajones, por nombrar sólo algunos. La frontera lingüística entre el languaje d'oïl y el langue d'oc va hasta Poitiers (capital anterior del ducado de Aquitania) y Limoges, creando un dialecto que se desarrolló de ambos. Esta gente tiene en campo común la gran carretera norte-sur, la importante línea de comunicación entre la zona parisiense y el zona de Aquitania. A través de los siglos fue la ruta de muchos invasores: romanos, visigodos, alemanes, huns, árabes, normandos, ingleses, huguenots y católicos circularon todo a lo largo de él. No lejos de Poitiers está el Futuroscope, un enorme parque de atracciones que contiene objetos expuestos interactivamente y cinematográficamente, así como juegos mecánicos y otros entretenimientos. Es ahora accesible por Tren de Gran Velocidad (TGV). Biarritz y Bayona son dos ciudades que se encuentran en la frontera con España en la costa vasca y aquitania, con un encanto especial se convierten en un destino turístico muy importante durante el verano, no solo por sus playas si no también por las excelencias de la cocina vasca. Biarritz destaca por haber sido un balneario muy cosmopolita desde el siglo XIX cuando era muy visitada por la aristocracia europea. Hay muchos centros termales y un casino. Bayona es la típica ciudad vasca que merece una visita: se pueden visitar sus dos Museos y su Catedral del siglo XIII. Otro pueblo del litoral es San Juan de Luz que tiene unas instalaciones de talasoterapia (balneario de aguas marinas) muy buenas. Al norte de Burdeos se encuentran las ciudades de Poitiers y Limoges, famosa por sus fábricas de porcelana. Burdeos, bañada por el río Garonne, que se encuentra ahí con el río Dordoña, la intersección forma la llamada Gironda, un puerto natural; es una ciudad totalmente rodeada por viñedos por sus dos lados. Burdeos, que combina a la perfección la esencia francesa de buenos vinos y buena gastronomía, es actualmente la segunda ciudad de Francia en extensión, la cuarta en población, el quinto puerto mas importante del país y el centro comercial y cultural de todo el suroeste de Francia. La ciudad ofrece una vista impresionante desde su puente de piedra con 17 arcos que coronan el enorme cuerno de oro que forma el puerto. Fue descrita por Víctor Hugo con las palabras: ' tome Versalles, agregue Amberes a ella, y usted tiene Burdeos '. Su magnífica posición geográfica y la belleza de sus viñedos nos hacen pensar que Víctor Hugo tenía razón. El sur de Burdeos a lo largo de la costa es una secuencia de largas playas arenosas teniendo también muchas lagunas, algunas se comunican con el mar, algunas están apartadas de él. Cerca, en la parte posterior está Landes, cubierta de pinos. Aquí los pastores recorren los pantanos en zancos. La región montañosa entre los ríos de Adour y de Garonne abarca la parte interior de Gasconia, primero conocida como Aquitania Propria y más adelante como Novem Populena. Fue habitada por vascos, o Basques que, desde épocas prehistóricas, habían vivido en esta área y en el sur de los pirineos. En el sur, el lenguaje vasco ha sobrevivido hasta nuestros días. La parte norte del área es mejor conocida como Vasconia y después Gasconia, su nombre dio vuelta al mundo y a sus habitantes se les conoce como gascones gracias a varios personajes de la literatura : Cirano de Bergerac, d'Artagnan de 'los tres Mosqueteros’ y el vert gallant - Enrique IV. En el centro de Gasconia se encuentra el antiguo condado de Armagnac que es donde, como en Coñac, se produce el brandy que lleva el mismo nombre que la región. La diferencia entre las dos bebidas se debe a varios factores : el tipo de uva usada, el clima, el método de destilación y la variedad de las maderas que se usan para fabricar las barricas donde el vino reposa. El Armagnac se sigue haciendo por cultivadores y fabricantes locales, la calidad y el sabor varían mucho más que las del coñac, pero inevitablemente retine un fino aroma.
     
Dordoña ( que pertenece a Lot) es un área donde los hombres Cro Mañon existieron en abundancia. El río Dordoña, uno de los más bellos de Francia, fluye tranquilamente por la región y sus orillas estan llenas de viejos castillos y pueblos. En Montignac hay una reproducción de las cuevas de Lascaux que se encuentran cerca de allí. Fue necesario hacer esta reproducción ya que las pinturas de las cuevas se estaban deteriorando por el constante aumento del número de visitantes. Hay un parque zoológico y de piezas prehistóricas en Thit, a algunos kilómetros de Agen. Perigueux es una zona de ríos y castillos. Las construcciones no obstante son diferentes de las del Loira, ya que las de Perigueux son de tipo medieval y tenían una finalidad defensiva. En esta región se pueden alquilar caballos y carretas tiradas por caballos para hacer recorridos por toda la zona. En toda Aquitania y Poitou-Charentes se pueden encontrar hotelitos y albergues con un encanto especial. Las posibilidades de alojamiento van desde habitaciones en hoteles hasta cama y desayuno en granjas rurales, pasando por habitaciones en antiguos castillos.
    
El área de Poitou-Charentes tiene encantadoras arboladas y una costa atractiva donde se cultivan ostras. Charente-Maritime se conoce como ' la costa de Jade ', con la ciudad de Royan al sur (un centro turístico moderno con 13km de hermosas playas de arena) y La Rochelle al norte. Los ríos de la región ofrecen caminatas o viajes espectaculares reservados al canotaje. El centro del departamento de Charente, en medio del punto más bajo de las colinas, está cubierto de árboles y viñedos, es una pequeña zona de solamente 22.000 habitantes pero cuyo nombre es conocido en el mundo entero. Aquí, en un área de unos 150.000 acres, se produce el único brandy que puede ser llamado Coñac. El uso del nombre se prohíbe para el brandy que se hace en otra parte, o a excepción de una de las siete variedades de uva oficialmente validadas. El Château Valois, localizado aquí, fue el lugar de nacimiento Francisco I. El antiguo puerto de La Rochelle, del cual muchos pioneros embarcaron para explorar el nuevo mundo, es hoy un popular centro vacacional y de navegación.
    
Cerca de ahí, las islas fuera de la costa : Oléron y Ré estan ambas conectadas con el continente por los puentes.
 
Pirineos Medios  
La región de Pirineos Medios destaca sobre todo por los impresionantes escenarios naturales de la Cordillera Pirenaica. Esta región se encuentra entre Aquitania, la frontera española y la región oriental de Languedoc y Roussillon. Incluye los departamentos administrativos de Lot, Aveyron, Tarn-et-Garonne, Tarn, Gers, Haut-Garonne, Ariège y Hautes Pyrénées. Esta es una tierra de llanos punteados de colinas, estrechos de arena, bosques de amarra y pino, mesetas solitarias cubiertas de grutas mágicas, y pequeños valles cubiertos de bosques impenetrables. La parte del noreste es una tierra áspera, montañosa, conocida como el Rouergue. Se sitúa en la frontera de Aquitaine, formada por la meseta del Causse, donde los pájaros se alimentan de tomillo y enebro que crecen salvajes en el suelo cretáceo. Consecuentemente, estos pequeños animales y pájaros tienen un delicioso sabor muy particular. La principal ciudad es Rodez, que como conjunto es considerada como una de las maravillas de la arquitectura gótica francesa. Su gran torre roja, domina las estrechas calles que se confunden con las pequeñas plazas, desde aquí se pueden obtener vistas hermosas de la meseta del Aveyron, un paisaje majestuoso y rígido con afloramientos de granito y barrancos escarpados. Las aldeas y los cortijos, construidos con la roca local, imitan a menudo las formaciones de roca hasta el punto de que nos reconocibles por los turistas.
     
En el sureste se encuentra Millau que es el mejor punto de entrada para acceder a las gargantas del río Tarn. Hacia el sur está Roquefort, cuna de unos de los quesos favoritos de Francia. Aquí corre un viento muy frio, lo que dió origen al "queso de los reyes y el rey de los quesos". Existen muchas cavas donde se puede degustar y casi siempre hay una visita guiada. Auch era la antigua metrópolis romana de Novem Populena, una de las ciudades más importantes de Galia, rivalizó largo tiempo con Burdigala (Burdeos) en importancia. La catedral tiene dos torres jesuitas, un coro tallado en roble sólido y una ventana de cristal vielado del siglo XVI. La gente de Auch ha erigido una estatua al Vrai d'Artagnan (el verdadero d'Artagnan), el famoso mosquetero de gasconia inmortalizado por Dumas. Cahors, situada en una península formada por el Río Lot, tiene un famoso puente, Pont Valentré, con sus seis arcos y sus tres torres de defensa de 40m de alto sobre el río. Es el palmo de río fortificado más magnífico que ha sobrevivido en Europa y fue comenzado en 1308. La leyenda cuenta que el trabajo de construcción estuvo plagado de problemas y el puente todavía seguía siendo inacabado después de 50 años. Entonces uno de los arquitectos hizo un pacto con el diablo y el puente fue acabado sin ninguna otra complicación. Una figura pequeña del diablo sigue siendo visible en la torre central. Un fino vino tinto, muy oscuro lleva el nombre de Cahors. Se hace con las uvas de la variedad de Amina traída desde Italia en las épocas romanas. Toulouse es una de las ciudades más interesantes de Francia. Por una parte es una ciudad universitaria, por otra es el centro y mercado principal de una zona agrícola. Además tiene bastantes industrias de tecnología avanzada y una vida social y cultural muy sofisticada. Durante la Edad Media se explotaron las minas de piedra de la región y la ciudad fue construida con un ladrillo rojo que absorbe la luz, es por ello que se le llama la Ville Rose, la ciudad rosada y dicen que se ve rosa cuando amanece, roja durante el día y violeta durante el crepúsculo. Hay muchos museos y edificios civiles y religiosos que se pueden visitar. Los más importantes son: el Hotel d’Assezat o Capitole del siglo XVI que sirve de Ayuntamiento; el Museo de los Agustinos; la Iglesia de los Jacobinos que es la iglesia romántica más bella de Francia , fue también la primera iglesia que se construyó al oeste del Rhône y el Monasterio Dominico (el primer monasterio fundado por Santo Domingo). Es una tradición entre los toulousinos y los visitantes, el sentarse a tomar el aperitivo en uno de los muchos cafés de calle. Esta región fue una importante parte del Imperio Romano, sujeta a la influencia árabe por 800 años, los moros que invadieron España atravesaron los Pirineos, por consecuencia la gastronomía que se desarrolló tiene tanto de árabe como de romana. El platillo más famoso es el Cassoulet. Otra ciudad situada a la orilla del río Tarn es Albi. Llama la atención el color rojo de los ladrillos usados en muchas de sus construcciones como la Catedral de Santa Cecilia, tan grande que destaca de todas las otras construcciones, fue construida como fortaleza para proteger al cruel Obispo que impuso la iglesia al pueblo. Dentro hay un vasto pasillo con magnificas estatuas de piedra esculpida. También destaca el Palacio Fortificado del Arzobispo que actualmente es un Museo especializado en obras de Toulouse-Lautrec. La ciudad fue el centro de las guerras religiosas (los herejes resistieron a los católicos durante décadas, en este lugar). La ciudad de Lourdes es un santuario desde que a mediados del siglo XIX, la pastora Bernadette Soubirous tuviera unas visiones de la Virgen María. Además de la cueva hay un castillo y un museo.
   
    
Languedoc-Roussillon
Las regiones de Languedoc y Roussillon están formadas por cinco departamentos administrativos: Aude, Gard, Hérault, Lozère y Pyrénées-Oriental (Pirineos orientales). El nombre Languedoc proviene del termino langue d'oc y la zona ha estado bajo dominio francés desde el siglo XIII. Aunque el lenguaje antiguo todavía se escucha en el sur de Francia, de los dos lados del río Rhône. La costa mediterránea entre Perpiñán (Perpignan, la antigua capital de los Reyes de Mallorca) y Montpellier tiene actualmente algunos de los complejos turísticos más modernos de Europa, entre los que cabe destacar: La Grande Motte, Port Leucate y Port Bacarés. La región además es una de las primeras productoras de vino del mundo. La zona vinícola, que produce vinos blancos, rosados y tintos desde las épocas romanas abarca desde Narbona hasta Montpellier pasando por Béziers, el mercado vinícola de la región. Montpellier, fue alguna vez uno de los puertos más importantes de importación de especias, su nombre viene de ‘la montaña de los mercaderes de especias’. Esta ciudad es importante intelectualmente, es un centro universitario que contiene interesantes museos impresionistas del siglo XVII y XVIII y un espléndido festival musical en el verano. Hay muchas y diversas atracciones en esta tierra caliente del sur. La ciudad de Nîmes destaca por sus ruinas romanas: el Templo de Diana, el Pont de Gard (que tiene 2000 años de antigüedad) y el Teatro Romano. Pero sobre todo por su Arena romana. Otras ciudades interesantes para visitar son: Aigues-Mortes conocida por ser el lugar donde San Luis llevó a cabo sus cruzadas, desde aquí embarcó hacia el este y la ciudad amurallada de Carcassonne, además de las famosas torres de Uzès.
    
El Canal de Midi, es ideal para hacer cruceros en vacaciones, es una vía navegable muy tranquila, un poco abandonada por el comercio, conecta el Atlántico con el mediterráneo. Fluye entre el pueblo tranquilo de Castelnaudary, famoso por su cassoulet, después por la ciudadela de Carcassonne y continúa su camino hasta Montpellier.

La Costa Azul    

La Costa Azul, también conocida como la Riviera Francesa, se encuentra en el departamento de Alpes-Marítimos. Va desde la frontera italiana, pasando por Mónaco y Cannes, hasta llegar 50 Km. más lejos donde se encuentra con las primeras cumbres de los Alpes, conectando la región costera con los excelentes centros de esquí en lo alto de los Alpes. Esta parte del Mediterráneo tiene más visitantes durante la temporada de verano que cualquier otra parte de Francia, aunque muchos de sus visitantes sean franceses. Las ciudades más importantes de la Costa Azul son: Cannes, que tiene el festival de cine más grande del mundo; Niza (Nice), un centro comercial de primer orden en el Mediterráneo así como un destino turístico durante todo el año. Su inmensa popularidad además de atraer a turistas, también atrae y atrajo a muchos artistas (Matisse, Picasso, Chagal, Dufy). Hay muchas palmeras, el cielo es azul y hay muchas playas hermosas, bellas ciudades y pueblos que además tienen como telón las montañas. Algunos visitantes ya se habrán imaginado la región en el siglo XVIII, gracias a los relatos del Dr Tobias Smollet. Sus visitas a estos lugares son descritas en su libro Viajes en Francia e Italia. El clima es excelente durante todo el año, caliente y soleado en verano. Hay un sin número de diversiones en este lugar, especialmente en primavera, verano y los primeros meses del otoño. Cannes se hizo popular gracias a Lord Brougham en el siglo XIX, cuando una plaga en Niza lo hizo descubrir el lugar. Niza, celebra cada año un famoso carnaval que data del año 350 A.C. Napoule Plague, una pequeña y exclusiva localidad costera con playas de arena fina, una marina y una vista espléndida hacia las montañas de Maure; Golfe-Juan, es un centro vacacional muy popular con muchas y costosas mansiones y hoteles; Juan-les-Pins, que tiene playas, puerto y bosques de pinos que protegen la ciudad en primavera e invierno; Antibes y Cap d'Antibes, que son complejos turísticos muy exclusivos; Villefranche-sur-Mer, un puerto profundo que ha sido utilizado por los yates y los barcos de placer por siglos; St-Jean-Cap-Ferrat, un exclusivo y costoso centro turístico que consiste en grandes mansiones y lugares privados de playa; Beaulieu, mucho menos exclusivo, con todo los servicios de un centro vacacional; y Menton (cerca del Principado de Mónaco) anteriormente era una zona de producción de cítricos y un puerto de pescadores y en la actualidad es un destino turístico agradable y tranquilo. La Costa Azul es un sitio extraordinario con muchas diversiones. Hay excelentes museos, lugares históricos que datan desde la era pre-cristiana hasta nuestros días, colinas, montañas, lagos y ríos, cañones y pistas alpinas de esquí. El área entera tiene una gran cantidad de buenos y cómodos hoteles, así como castillos de lujo, restaurantes con toda clase de alimentos, y buenos bares en todas partes. Uno de los museos más grandes del mundo, la Fundación Maeght, está situado en St-Paul-de-Vence. También existen museos de Picasso, Braque, Matisse y Léger. Además hay muchos lugares en la colina para explorar. Los centros turísticos más lejanos de la costa de Cannes incluyen St Tropez, un destino turístico de moda muy concurrido; el Puerto de Grimaud, el primer centro vacacional construido bajo la idea de "aldea pesquera" (y ahora bastante viejo como para hacer creer que de verdad fue un pueblo pesquero); St Maxime, un centro turístico de moda pero abarrotado con buenas playas y un puerto; Fréjus, que era un puerto cuando los Griegos entraron al mediterráneo ' como ranas alrededor de una charca ' y está menos de moda que la mayoría de sus vecinos St Raphael que en su tiempo fue una ciudad de vacaciones para los romanos y hoy se ha convertido en una ciudad de vacaciones para la clase media francesa y Grasse, justo al norte de Cannes, es un encantador pueblo en la colina, famoso por su perfume.

Provenza
La Provenza (Provence) incluye los departamentos de Hautes Alpes, Alpes de Haute Provence, Var, Vaucluse y Bouches du Rhône. Los principales atractivos de esta zona son un clima excepcional, una vegetación y un paisaje muy mediterráneos, y un estilo de vida rural muy relajado. El cielo azul del verano es el atractivo principal, aunque hay pocas lluvias en primavera y otoño. Lo único que desfavorece el clima de la zona es el mistral, un fuerte viento que corre desde el Valle del Rhône, pero sólo 3 o 4 días al año. Cuando los romanos llegaron a Galia, se deleitaron tanto del clima de las Bouches du Rhône, que hicieron de ella una provincia y no una colonia, como solían hacer.
    
La variada flora que crece en la región da toda una gama de colores : bronce, verde obscuro y verde intenso. El sol da un color ocre a las viviendas mientras que el suelo de color rojo intenso ha proporcionado los azulejos que siguen siendo rojos, desafiando el color de los rayos de sol de medio día. Las ciudades, su arquitectura, las piedras y los azulejos todos se mezclan sutilmente a través de Provenza con los árboles majestuosos en las calles y plazas. Sus troncos largos y grises abigarrados y la gracia de las ramificaciones llenas de hojas crean una atmósfera peculiar que no se encuentra en ningún otro lugar. Éstos son los adornos principales de la mayoría de las ciudades, de las ciudades mercantiles y de las aldeas; los habitantes viven bajo una cortina azul profunda, fuentes cubiertas de musgo, terrazas de café y juegos de petanque. Las eras de la dominación griega y romana en Provenza han dejado muchos monumentos dispersos a través del campo. Existen ciudades amuralladas en la colina, arcos triunfales, teatros, coliseos, arenas, puentes y acueductos. Aviñón (Avignon) fue durante un tiempo la sede del papado y de ahí que conserve el Palacio de los Papas y muchisimas iglesias. Toda la zona que abarca desde Notre-Dame-des-Doms en Aviñón hasta Notre-Dame-du-Burg en Digne está llena de arte cristiano: iglesias, pequeñas capillas y esculturas. Los peregrinos verán a través de todo el territorio magníficas iglesias típicas, arcadas semicirculares, ventanas rosadas, estatuas de Cristo conviviendo con estatuas evangelistas o santos y muchas procesiones de fé. Todas estas estatuas han sido talladas en piedra de fuego lo que las hace parecer como si fueran de carne.
    
Muchas de las ciudades y pueblos están marcadas por castillos fortificados y torres de vigilancia de las épocas de los sarecianos, corsarios del Rhône y muchas otras civilizaciones. Esta era la ruta de la invasión por tierra del norte hasta el mar, en el sur. Tarascon, Beauclair, Villeneuve, Gourdon, Entrevaux, Sisteron y muchas otras ciudades tenían una puerta de entrada y una torre que vigilaba hacia el mar. Marsella (Marseille), que fue fundada por los griegos y llamada Massalia, fue utilizada como base para la colonización del Vale de Rhône, es en la actualidad el puerto francés más importante del Mediterráneo. Aunque es una ciudad dedicada al comercio y a la industria tiene algunas atracciones turísticas entre las que destacan: el Puerto Antiguo, la Iglesia de Notre-Dame-de-la-Garde, Unité d'Habitacion (un edificio diseñado por el arquitecto francés Le Corbusier), el Hospice de la Vieille Charité, y por supuesto el Château d'If (una de las construcciones fortificadas más importantes de Francia). La ciudad además tiene una buena oferta cultural y de restaurantes tanto provenzales (muchos de ellos especializados en pescado y marisco) como de cocina internacional.
    
Las extensas refinerías y depósitos de petróleo dominan los escasamente poblados planos y pantanos de la sal al norte y al oeste de la ciudad, pero la tierra no es todavía muerta. Es el hábitat perfecto para varias especies de pájaros encontrados en solamente algunos otros lugares en Europa Oriental. En la parte lejana del Rhône está la exuberante área conocida como Camargue, usada para la crianza de ganado vacuno y caballos, también ahí se evapora el agua de mar para hacerla sal, y más recientemente en este suelo se cultiva arroz. Los ganaderos, o vaqueros, se arman con lanzas en vez de lazos. Las multitudes de pájaros acuáticos están protegidos dentro de la reserva nacional de pájaros, entre ellos se encuentran flamencos rosados. Cuando en 123 a.C., el cónsul Sextias Calvinus estableció un campo al lado de algunos balnearios calientes en el amplio valle más bajo de Rhône, fue nombrado Aquae Sextiae - conocido hoy como Aix-en-Provence. Otros antiguos sitios interesantes son el acueducto romano en ruinas de Pont du Gard y el anfiteatro en Arles. Esta región entera también es fascinante puesto que fue pintada con frecuencia por los grandes artistas Cézanne y Van Gogh del movimiento post-impresionista. La combinación de la luz apacible y del paisaje impresionante encuentra eco a través de las galerías de arte del mundo. Cerca de Arles está Les Baux, un pueblo medieval con tradición de caza en lo alto de la colina. Los muchos árboles de olivos encontrados a través de Provenza dan el fruto más popular e importante de la cocina local, un aceite de oliva fino usado extensivamente para cocinar la comida local. El ajo, aunque no es exclusivamente asociado a Provenza, se utiliza más aquí que en cualquier otra parte de Francia. A veces se le llama 'la trufa de Provenza'. Un tercer elemento, el tomate, se encuentra también en la mayoría de los deliciosos platillos de Provenza. La cocina varía de región en región. En Camargue el plato característico es el estofado de res. En Marsella se encuentra un platillo llamado les pieds et los paquets (‘los pies y los paquetes’) que consiste en tripas de oveja rellenas de cerdo cocinadas con sal, vino blanco, cebollas, ajo y perejil durante toda la noche. La Tripa a la Noçoise es similar, pero no obstante, es un platillo único. Quizás el plato más típico, y que uno encuentra en las mayores partes de Provenza, son los tomates provenzales, una mezcla divina de todas las especialidades provenzales: aceite de oliva, ajo y perejil cocidas al horno en un tomate. Esta combinación se puede también aplicar a los calabacines y a las berenjenas. Todos estos vegetales, junto con las pimientas dulces, se encuentran en el famoso ragoût que algunos llaman, por una incierta razón, ratatouille, éste es sazonado también con ajo y por supuesto cocinado en aceite de oliva. La mayonesa, también, mezclada con ajo provenzal, se convierte en aioli, que se sirve con vegetales y/o pescados hervidos. Las codornices, el tordo, la trucha y los cangrejos eran, no hace mucho tiempo, los ingredientes principales de la cocina provenzal, pero los cultivos han hecho raros y estos platos ahora se sirven raramente. Gigot (pierna del cordero) es la especialidad local más común. El famoso guisado de pescados llamado bouillabaisse sigue sobreviviendo en la era de la nouvelle cuisine y sigue siendo el orgullo de la costa de Provenzal. Así como el cassoulet de Languedoc del cual hay varias versiones, cada una de ellas reivindica tener el 'auténtico '. Los ingredientes no son sumamente diferentes - teniendo que ver con la cantidad de azafrán o la inclusión o exclusión de ciertos pescados.
     
Aunque la región de Provenza no es una gran productora de vinos algunos de sus productos son de muy buena calidad, sobre todo aquellos que provienen de Lubéron. Las cuatro zonas vinícolas que gozan de denominación de origen -Cassis, Bandol, Bellet y La Palette- son conocidas por sus vinos rosados. Todas estas zonas vinícolas están en el litoral excepto La Palette que se encuentra en el interior, cerca de Axis.
     
   
París y Île-de-France    
París es una de las mayores y más interesantes ciudades del mundo, es fácil de recorrer, aunque lo haga por la primera vez. Además de todo su atractivo cultural, artístico, histórico y gastronómico, es una metrópolis hecha a la medida del hombre (no en vano fue la cuna de la Ilustración), con la ventaja de que resulta muy accesible para recorrerla a pie. Otra opción es el transporte público, que es uno de los mejores del mundo, no sólo existe el metro sino también un tren de cercanías llamado RER. Todo lo interesante de París queda concentrado dentro del anillo marcado por la carretera de circunvalación llamada le périphérique. Dentro del anillo queda la ciudad cómo existía en el siglo XIX, con todos los sitios famosos, tiendas y entretenimientos. Fuera del anillo se extiende el cinturón industrial y los barrios obreros y residenciales.
    
Museos

París fue uno de los principales santuarios de peregrinación de los artistas y bohemios de todo el mundo, y parte de su legado queda reflejado en los más de 80 museos y 200 galerías de arte de París. La Carta es un pase con el que se puede entrar gratuitamente a aproximadamente 60 museos nacionales y municipales. Hay que recordar que la mayoría de los museos están cerrados durante los días festivos y además normalmente muchos suelen cerrar el lunes o el martes. El domingo las entradas cuestan la mitad de precio y también hay precios reducidos para menores de 25 años y mayores de 65. La oficina de turismo le dará todos los detalles.
     
Otra de las atracciones de París es su arquitectura de cada uno de los periodos de su larga y rica historia, que se podrá contemplar en todos los paseos por la ciudad. Un recorrido completo por París puede empezar en Ile-de-la-Cité, que es la isla en medio del río Sena comunicada por puentes con las dos orillas del río que dividen sicológica y físicamente a París en la llamada 'la orilla izquierda' y 'la orilla derecha de París' (la Rive Gauche y la Rive Droite). En la Ile-de-la-Cité fue donde los Parisii, una tribu celta, se instaló en el siglo III A.C. El Sena fue un arma de defensa que resguardó a los Parisii quienes dominaron el área hasta que fueron desplazados por los romanos en 52 A.C. La isla está dominada por la Catedral de Nôtre Dame. Debajo está la Cripta Arqueológica, que conserva varias piezas de la temprana historia de París. Después de haber saqueado la ciudad celta, los galo-romanos se instalaron en la Rive Gauche, en el área que ahora se conoce como el Barrio Latino.
    
El Barrio Latino (Quartier Latin, en los bulevares Saint Michael y Saint Germain) fue el lugar donde hace poco más de treinta años los estudiantes levantaron barricadas reivindicando "la imaginación al poder" que dio comienzo al Mayo del 68 . El nombre del barrio viene de siglo XIII, cuando la universidad se trasladó de la Cité a esta zona y el latín era el idioma común entre los 10.000 estudiantes de todo el mundo que se concentraban en París. La actividad estudiantil continúa en sus calles ya que es aquí donde está el edificio central de la Universidad de la Sorbona, y la zona está llena de librerías, galerías de arte, cines, bares y restaurantes. El Museo Cluny alberga una de las tapicerías medievales de Europa más extraordinarias. Aquí también se encuentra el Panteón, e iniciando el recorrido hacia el este se pasa por el Palacio y los Jardines de Luxemburgo hasta llegar al Museo d'Orsay, que alberga una fabulosa colección de arte del siglo XIX y principios del XX en un precioso edificio que mira al Sena y que fue una estación de ferrocarril que apenas se llegó a usar. Otros puntos de interés de esta orilla del río son el Hotel de los Inválidos (visible desde prácticamente todo París por su cúpula dorada) que alberga los restos de Napoleón, el Museo de Rodin y Saint Germain-des-Prés. Continuando hacia el este y cruzando el Sena se llega al pie de la Torre Eiffel, con sus jardines, museos y galerías en el llamado Trocadero, que es un popular lugar de encuentro de parisinos y turistas. Continuando el camino alejándose del río, se llega a la Plaza Charles de Gaulle, conocida por los parisinos como l´Etoile y por los turistas como el Arco del Triunfo. Desde debajo del arco, mirando en una dirección se puede ver el moderno Arco de la Defensa, en la zona la zona de negocios, y justo en la otra dirección los Campos Eliseos (famosos por sus cafés, galerías de arte y tiendas de lujo), que se prolonga en la Plaza de la Concordia con su famoso Obelisco y continúa por los Jardines de las Tullerías hasta llegar al Museo del Louvre, uno de los mejores museos del mundo que desde hace un tiempo se ha reconstruido, reorganizado y extendido. La más controversial de sus novedades ha sido su pirámide de 666 paneles de vidrio que contrasta por su modernidad extrema con la fachada clásica del palacio. La mejor hora para ver la pirámide es cuando obscurece, cuando la iluminan. El Ala Richelieu del museo fue inaugurada en 1993, marcando así la segunda etapa del proceso de desarrollo. En 1996 se inauguró un laberinto de galerías subterráneas, ofreciendo extensas áreas para exhibiciones, tiendas de vanguardia y restaurantes. El Carrusel y el Jardín de Tullerías fueron modificados como parte del programa de desarrollo del área. Alejándose de nuevo del río se llega al Palacio Real, y poco después a la Madeleine y a la Opera. Hacia el este se encuentra Les Halles, una zona comercial ideal para ir de compras, y que se asienta donde había un antiguo mercado. Es también un lugar donde se cruzan varías líneas de metro y es un buen punto de partida para empezar el recorrido de la ciudad. Alrededor hay todo tipo de tiendas y restaurantes, y en sus proximidades, en el Boulevar Sebastopol se encuentra el Centro Pompidú (también conocido como Beaubourg), con una colección permanente de arte del siglo XX y continuas exhibiciones temporales de arte contemporáneo. En la explanada de cemento de la entrada suelen concentrarse artistas callejeros entreteniendo a los turistas y parisinos que frecuentan el lugar. El Centro Pompidú es una de las principales atracciones de la ciudad superando incluso a la Torre Eiffel en popularidad. Reemprendiendo el camino hacia el este se llega al barrio del Marais, donde se encuentran el Museo Carnavalet y el Museo Picasso, ambos asentados en casas del siglo XVI y del XVIII respectivamente. Aún más hacia el este se encuentra la Biblioteca François Mitterrand, una de las bibliotecas más espectaculares del país, a la que se puede llegar vía el metro por la nueva línea 14, que es a su vez una magnífica obra de la ingeniería de transportes, construida con muchos cristales y sin conductor. Otro de los barrios más conocidos de París es Montmartre, dominado por Iglesia del Sagrado Corazón, a la que se puede llegar por un funicular, desde fuera destaca tanto por su altura como por su blancura, y desde ahí se domina gran parte de la ciudad. A las espaldas de la iglesia se abren calles estrechas que conducen a la plaza donde los pintores exhiben y venden sus obras y se ganan la vida haciendo caricaturas a los paseantes. En sus tiempos ésta fue la tradicional zona bohemia de París, pero aunque mantiene la atmósfera con preciosos restaurantes y cafés, hoy muchísimo más comercial. A finales del siglo XIX Toulose-Lautrec comenzó a crear cuidadosamente la fama de Montmarte como lugar de tolerancia, junto con otros personajes, Montmarte pronto se convirtió en un lugar de fiesta, lleno de tugurios y hasta un circo. Una leyenda anterior de Montmartre se refiere a San Denis. Después de su martirio, dicen que recorrió el llano sin cabeza hasta llegar a la colina. La primera catedral gótica del mundo, San Denis, fue construida sobre el terreno donde se dice que él se derrumbó. Otros barrios que se deben visitar son Belleville un barrio de clase trabajadora donde nacieron Edith Paif y Maurice Chavalier y la Villete con la Ciudad de la Ciencia y la Tecnología. Las técnicas más modernas de presentación se utilizan para ilustrar la historia y el futuro posible de la inventiva del hombre. Uno de los grandes placeres de París es es el gran número de cafés callejeros que existen, ahora tapados con cristales en el invierno, ellos alientan uno de los principales deportes de los parisinos a lo largo de todo el año en cualquier parte de la ciudad, que es el ver pasar a la gente. Hay tantos restaurantes vietnamitas y chinos como cafés franceses. También abundan los restaurantes de comida de África del norte, y docenas restaurantes Tex-Mex se dispersan a través de la ciudad. Bric-a-brac o el brocante se encuentra en un número de mercados de pulgas (marché aux puces) en las cercanías de la ciudad, sobre todo en la Puerta de Clignancourt. Hay varios centros de antigüedades ( los anticuarios del Louvre, la aldea Suiza, etc) donde están en venta genuinos muebles antiguos y otros objetos.
     
Algunas de las tiendas más famosas de París son Galeries Lafayette (cerca de la Opera), Printemps el Bazaar Hôtel de Ville (BHV), Samaritaine y Bon Marché. A parte, hay gran variedad de mercados y mercadillos.
     
En las afueras de París, llamada Ile de France, merece la pena ir a visitar los palacios de Versailles, Rambouillet y Fontainebleau.
   
El Eurodisney de París está a 32 Km. al este de la capital, en Marne la Vallée y es un parque de atracciones similar al de Disneylandia en Estados Unidos, con los famosos personajes de Disney. Tiene 1943 hectáreas, una quinta parte del área de París. Está bien provisto de restaurantes, hoteles, tiendas, un campo de golf y un camping. Se puede llegar por autopista, por trenes rápidos y por avión, ya que queda entre dos grandes aeropuertos internacionales: Roissy-Charles de Gaulle y Orly.
   
   
Córcega    
Administrativamente la Isla de Córcega incluye dos departamentos franceses: Haute Corse (Córsega del norte) y Corse du Sud y (Córsega del sur). La extensión de la isla es de 8.720 Km² y tiene una población de cerca de 250.000 habitantes. Córcega es uno de los pocos sitios que quedan en Europa que todavía no está saturado de turismo y que tiene algunos de los paisajes más bellos y pintorescos de todo el Mar Mediterráneo, de hecho la isla ha sido descrita como "una montaña en el mar" porque cuando uno se acerca por mar es exactamente lo que se ve.
    
Córcega es una modernización de Korsai, que se cree es el significado de la palabra fenicia 'cubierto por bosques’. Los griegos y fenicios aterrizaron ahí 560 años antes de la era cristiana para disturbar a los habitantes cuyo origen era probablemente de Liguria. A partir de ese tiempo, Córcega ha sido tomada y siempre ha luchado o se ha visto envuelta en una historia sangrienta probablemente sin par para un área tan pequeña. Los griegos fueron seguidos por los romanos, los vándalos, los bizantinos, los moros y los lombardos. En 1768, Génova vendió Córcega a Francia y sus 2500 años de disputada propiedad terminaron. A pesar de su extensa y colorida historia es más conocida, por supuesto, como el lugar de nacimiento de Napoleón Bonaparte. Es una tierra extraña, las montañas se levantan precipitadamente desde la orilla occidental donde está la indescriptible y hermosa costa con una serie de cabos y bahías con playas aisladas; y hasta todo lo largo hay una convivencia de rocas y agua que producen un gran impacto. El litoral costero tiene una extensión de 992 Km. El paisaje está formado básicamente por colinas, bosques, montes de granito, naranjos, monte bajo y playas de arena muy fina. Esta combinación ha producido, ardientemente, una lucidez intelectual y musical extraña entre la gente que es supersticiosa y piadosa al mismo tiempo. El interior es absolutamente subdesarrollado, con montañas, y secas tierras escabrosas creciendo entre arbustos llamados maquis (del maccia local que significa 'cepillo'). Es un yermo seco de arbustos robustos - arbutus, masilla, espina, mirto, enebro, romero, roca color de rosa, agave, pistacho, hinojo, brezo, menta salvaje y ashphodel, ' la flor del infierno '. Durante la ocupación alemana (de 1940-44) los combatientes de la resistencia francesa, fueron llamados los maquis conocidos por su asociación a este país salvaje en el cual se ocultaron mucho tiempo, mientras que las tierras impenetrables y salvajes de Córcega proporcionan, al mismo tiempo, comparativo abrigo y seguridad a los bandidos de la isla. Hay una grandeza solitaria sobre los habitantes maquis, aunque la belleza rugosa del paisaje magnífico de la montaña de Córcega es todo menos solitaria.
    
Una cantidad considerable de áreas forestales, puestas al descubierto por los griegos, se han atacado con frecuencia por su fino y alto pino del laricio que parece crecer solamente aquí. Son famosos por crecer hasta a una altura de 60m, y son perfectos para hacer mástiles. Córcega es también rico en robles, castaños y olivos. La isla tiene un Parque de Conservación de la Naturaleza Regional. Al norte de la meseta oriental se encuentran las tierras bajas, conocidas bajo el nombre de La Balagne y dedicadas principalmente al cultivo del olivo
    
La capital Ajaccio, es una ciudad blanca que describe un semicírculo sobre una bahía. Esta llena de recuerdos de Napoleón. La parte posterior de la ciudad está rodeada por colinas arboladas. En el extremo norte de la isla se encuentra la ciudad de Bastia que aunque comercial es muy pintoresca. La parte antigua ha conservado sus calles con escalones y pasadizos que desembocan en el Puerto Antiguo. Un poco más hacia el norte se encuentra la playa de San Nicolás que separa el puerto antiguo del nuevo. El Puerto Nuevo es el verdadero motor comercial de la isla. La gastronomía de Córcega destaca por su sencillez, la excelente calidad de las materias primas, sobre todo el pescado, y un uso muy característico de las hierbas aromáticas y sobre todo por sus langostas. En la isla se producen tanto vino tinto como blanco y rosado.
     
Los pescados de agua dulce abundan en el interior y, como es de esperarse, es el principal entretenimiento de los maquis. También se come verraco salvaje y búfalo, según la estación, asado o guisado en un poco de vino rojo, o con una salsa local muy picante, llamada pibronata. Las ovejas y las cabras son abundantes. Los cerdos, alimentados con castañas, son comunes en el sector corso y hacen de él un jamón muy condimentado. Lo extremoso del clima corso limita la variedad de vegetales disponibles. El Córsegos tiene gusto de los sabores picantes y fuertes y utilizan más hierbas que las que se utilizan en Provenza. A los córsegos les gusta dar un sabor fuerte a sus comidas con pimientos y especias fuertes. Una sopa de pescado llamada dziminu, como la bouillabaise pero mucho más picante, se hace a base de pimienta y pimientos morrones. Al interior el pescado de agua dulce se asa a la parilla generalmente y las anguilas locales, llamadas capone, se parten a la mitad y se asan también en parilla al fuego del carbón de leña. Un jamón fumado y sazonado con pimienta, llamado prizzutu, se asemeja al prosciutto italiano, pero agregando además el sabor de la castaña. El bocado favorito, utilizado como pasa bocas, es el figatelli, una salchicha hecha de cerdo secado y condimentado con hígado. Colocado entre las rebanadas de un pan especial, éstos se asan a la parilla al fuego de la madera.

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