ISRAEL

Israel, república de Medio Oriente, fundada en 1948, situada en la costa oriental del mar Mediterráneo. Israel limita al norte con el Líbano, al noreste con Siria, al este con Jordania y al suroeste con Egipto. Su extremo más meridional se extiende hasta el golfo de Aqaba, un brazo del mar Rojo. Tiene una extensión de 21.946 km2, englobando la parte oriental de la ciudad de Jerusalén, que fue anexionada por Israel en 1967 después de la guerra de los Seis Días, aunque la mayor parte de la comunidad internacional no reconoce esta anexión. Israel también conquistó otras zonas durante la guerra, como la franja de Gaza, la región de Cisjordania y el área de los altos del Golán en la frontera con Siria; pero, en mayo de 1994 se hizo efectiva la autonomía palestina de la franja de Gaza y de la ciudad de Jericó (en Cisjordania), tras la firma, en septiembre de 1993, de un acuerdo de paz entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Jerusalén es la capital y la mayor ciudad de Israel.

El Estado de Israel tiene fronteras al noreste con Siria, al norte con Líbano, al este con Jordania, al suroeste con Egipto y al oeste con el Mar Mediterráneo.
 
El país presenta cuatro regiones bien diferenciadas: la depresión del Jordán o depresión tectónica Ghor, un impresionante valle que discurre de norte a sur desde el Monte Hermón y que continúa por el Lago Tiberiades (conocido también como Galilea o lago Kinnereth, -200 metros del nivel del mar), pasando por el Mar Muerto (que se encuentra a -400 m. del nivel del mar, siendo el punto más bajo del mundo y el mar más salino), hasta el Golfo de Eilat; la franja montañosa de Galilea, Samaria y Judea donde se encuentran numerosas colinas entre las que destaca el Monte Merón con 1.208 m. en Galilea. En la cadena montañosa de Samaria, paralela al río Jordán, las colinas llegan a alcanzar los 900 m. de altitud y ya, junto al Mar Muerto, los Montes de Judea donde se distingue el monte Hebrón con 1.027 m.; la llanura del litoral, que se extiende desde Líbano hasta Gaza, interrumpida, tan sólo, por el Monte Carmelo, muy cerca de Haifa. Al norte de esta ciudad la anchura máxima de la llanura es de 15 Km. aproximadamente, mientras que al sur es de 5 Km. Es, además, la zona más poblada e industrializada del país. Finalmente, en la región meridional se extiende el vasto desierto del Neguev que ocupa un 50% de la superficie total del territorio nacional, con una altura media de entre 400 y 600 m. formado en su mayoría por barrancos que desaguan en el Mediterráneo o en el Mar Muerto.
 
No hay que olvidar que Israel, a pesar de ser un territorio principalmente desértico, se ha convertido en un país fértil, gracias al ingenio y perseverancia de sus habitantes. En pocas palabras, Israel fascina por su variedad geográfica donde hay bellas playas, verdes valles, míticas montañas, oasis, wuadis y sobrecogedores desiertos.           

Flora y Fauna   

Israel posee una compleja geografía, dando lugar a una rica gama de medios naturales que albergan una extensa variedad de especies de animales y plantas.
 
El país presenta tres zonas claramente diferenciadas: hacia el este, por toda la franja fronteriza, la región de la sabana subtropical, donde se encuentra el Valle de Araba que se caracteriza por sus altas temperaturas, por sus extensas llanuras pobladas de acacias. Aquí pueden verse gacelas arábigas, gatos monteses, hienas, ratas de arenal, jerbillos, jerbos, camechuelos tromperos, suimangas palestinas y alondras ibis. Hacia el norte de la zona mediterránea, que se caracteriza por sus especies arbústivas se distinguen orquídeas, tojos, gladiolas, jaras y otras especies típicas de los carrascales. En esta zona hay que mencionar la presencia de la tortuga griega. Aquí puede verse una rica variedad de aves como cernícalos, currucas, jilgueros, tórtolas y golondrinas. El mamífero más destacado es la mangosta. Y hacia el sur, la estepa del Neguev, donde la característica predominante es la presencia del desierto y de las áridas estepas que dan lugar a gramíneas, terebintos (uno de los más antiguos de Tierra Santa), lirios negros y gamones. La fauna está representada por gacelas comunes, liebres, cornejas cenicientas, alcaravanes, ortegas, hubaras y cogujadas comunes, sin olvidar el temible lobo.
 
En Israel hay que destacar, además, los bellos "wuadis", impresionantes gargantas causadas por antiguos cursos de agua y que dan lugar a una flora efímera, según sean las precipitaciones pluviales. Se distinguen plantas parásitas, azufaifos (una planta muy espinosa), y la vegetación propia de los wuadis convertidos en palmerales. En cuanto a la fauna se distinguen la cabra de Nubia, damanes de roca, lagartos cola de látigo, moscaretas, cornejas, camachuelos y estorninos de Tristram.
 
En las aguas del Mediterráneo predominan los camarones, salmonetes, chicharros, salmonetes del Nilo, sargos, sardinas, bonito, caballas, mújol, mero, pez limón y sepias. No hay que olvidar, por otro lado, el espectacular arrecife de coral del Mar Rojo. Eilat constituye un privilegiado punto de observación de las aves migratorias, además de destacar por las cosechas de cítricos que han dado fama a Israel por sus innovadores sistemas de riego y técnicas de cultivo. Los "triunfadores del desierto" obtienen importantes cosechas de sandías, melones, pomelos, naranjas, uvas, melocotones, manzanas, pimientos, berenjenas, pepinos, tomates y aguacates.

La cultura israelí ha estado dominada por la religión, léase judía, cristiana o musulmana. A pesar de intuir la mentalidad austera de los pioneros del kibbutz, y del peso del judaísmo como religión del estado, Israel se está convirtiendo rápidamente en una sociedad cosmopolita y consumista. La mayoría de los israelíes judíos combinan la tradición con la modernidad: llevan una vida seglar y participan en ceremonias religiosas ocasionales. Este aspecto no ha comportado la desaparición de los principios religiosos. Las facciones ortodoxas acumulan mayor fuerza, y sus peticiones de un retorno a la religiosidad se hacen oír cada vez más. Muchos judíos ortodoxos varones (especialmente los hasidim) resultan fácilmente reconocibles por su ropa de color oscuro, sus barbas y tirabuzones (no así las mujeres).

Normalmente las formas de comportamiento son informales y se practica un sentido de hospitalidad semejante al europeo. Los visitantes deben observar las normas básicas de cortesía al ser invitado a la casa de alguien. No dude en hacer preguntas sobre el país ya que la mayoría de los israelís les gusta hablar de su patria, religión y política. A menudo se usa la expresión shalom (‘paz’) en lugar de hola y adiós. La forma de vestir es informal, pero en los lugares relgiosos tanto cristianos como musulmanes y judíos la conducta y la vestimenta han de ser respetuosas. En lugares como el Muro de las Lamentaciones, a los visitantes masculinos se les da un gorro (yarmulke) como signo de respeto a la importancia religiosa del lugar. Se espera que las personas que hacen negocios se vistan elegantemente. En algunas discotecas, restaurantes y hoteles de lujo, así como en algunos actos sociales se puede exigir que los invitados lleven traje de etiqueta (especificado en la invitación). Fumar en ciertos restaurantes y muchos hoteles puede ser considerado como una violación del Shabbat, existen carteles que lo indican a los visitantes, el no tener en cuenta esta advertencia es considerado como una descortesía por los judíos ortodoxos.
 
Entretenimiento
 
En Israel se desconoce el tedio y el aburrimiento. El país ofrece una rica y variada gama de posibilidades para entretener el espíritu y el cuerpo. Actividades para quienes gustan de participar y para quienes disfrutan contemplando. De cualquier forma, le garantizamos que Israel es sinónimo de entretenimiento.
 
Si usted es de los que gustan de las actividades al aire libre, Israel cuenta con numerosos Parques Nacionales provistos de inquietantes y excitantes senderos para la práctica del trekking. Nada mejor que realizar algunas de los excursiones por la Alta Galilea o en los Altos del Golán en entornos de desniveles consecutivos y frecuentes. En el desierto de Judea se puede practicar los descensos de cañones en los alrededores de los wuadi, mientras que en el wuadi Qelt se puede bajar a rappel por las impresionantes gargantas rodeadas de cascadas de agua. Si es de los que gustan del agua, las actividades náuticas están a la orden del día. El país cuenta con excelentes playas para nadar, muy próximas a las principales ciudades y a los centros vacacionales. Las playas del Mar Mediterráneo están dotadas de excelentes instalaciones en todas las ciudades como Ashkelón, Tel Aviv, Netania, Cesárea, Herzlía, Haifa, Akko y Nahariya, así como las de las costas del mar de Galilea. Aquí se puede practicar el windsurfing, la vela, el surf y el esquí acuático. Las condiciones para la navegación resultan excelentes en Tel Aviv, Jaffa o Akko, sin olvidar las bellas playas de corales del Mar Rojo, junto a Eilat, una vibrante ciudad que nunca duerme. Aquí los amantes del buceo encontrarán un inmenso paraíso en los ricos arrecifes de coral. Es conveniente informarse sobre las distancias, clima y permisos correspondientes y hacer los planes con anticipación. Existen varios clubes en Eilat que ofrecen rápidos cursos de buceo y alquilan equipo.
 
Continuando con el agua, no deje de experimentar y disfrutar de un descenso por los "rápidos" del país en barca, balsa, canoa, kayak o en motora sobre los rápidos afluentes del río Jordán en su desembocadura en el mar de Galilea, especialmente durante los meses de primavera y verano.
 
Entre las posibilidades más interesantes se encuentran los paseos a caballo por montañas, valles o por la franja litoral, así como los safaris y excursiones en camello o en todo terreno por el desierto de Judea, alojándose en genuinos campamentos de beduinos. No hay que olvidar la brújula y un buen mapa y si es posible, contar con la compañía de un guía que conozca el terreno. Es aconsejable hacer los desplazamientos provistos de suficiente reserva de carburante y de agua, así como anotar detalladamente las rutas realizadas y el kilometraje recorrido.
 
Y para reponer las fuerzas, nada mejor que acudir a las termas del Mar Muerto. Los baños con barro negro son óptimos para los tratamientos contra la psoriasis, asma y reumatismo, además de poder disfrutar de la sorprendente experiencia de flotar sobre las aguas del punto más bajo de la tierra. Los balnearios del Mar de Galilea son recomendados para quienes padecen reuma y artrosis.
 
Aunque le pueda parecer inverosímil, en Israel se puede practicar esquí en el Monte Hermón, en los meses de invierno. La estación, provista de todo lo necesario, está abierta desde mediados de diciembre a principios de marzo. En los meses de verano se puede subir a través de un teleférico para disfrutar de las bellas panorámicas.
 
Otra de las posibilidades es apuntarse a una de las expediciones que realizan excavaciones o bien, pasar una temporada en algún kibutz o moshav como voluntario, con la condición de trabajar ocho horas diarias, seis días a la semana por un tiempo mínimo de dos meses, a cambio de manutención y alojamiento.
 
Si prefiere actividades más sosegadas recuerde que Israel cuenta con un excelente campo de golf en Cesarea y buenas canchas de tenis, sin olvidar que puede nadar en las piscinas de los hoteles de prestigio o bien, relajarse y descansar en algún jacuzzi.
 
El variado paisaje de Israel lo convierte en un enclave idóneo para el senderismo, independientemente de la forma física de quien lo practique. Los lugares más adecuados para practicarlo incluyen el cráter de Mizpe Ramon en el Néguev, Wadi Qelt en Cisjordania y varias pistas en el Golán. La Sociedad para la Protección de la Naturaleza de Israel (SPNI) facilita información sobre senderismo. Si se prefiere ir a caballo, existen numerosos centros de equitación en las zonas de Galilea, el Golán y Tel-Aviv-Jaffa. Para nadar, deben visitarse las playas de Tel-Aviv y Elat (si se puede resistir un ambiente propio de los complejos turísticos), que también resultan indicadas para el windsurf, la vela, el esquí acuático y el buceo. Si se desea disfrutar de una experiencia extraordinaria, debe visite Cesarea, donde se podrá bucear entre las ruinas de la ciudad de Herodes.

Arte

Israel es célebre por sus intérpretes de música clásica, como el violinista Yitzhak Perlman, gran triunfador en la escena mundial. El klezmer, música de baile folclórica yiddish (judeoalemana) basada en el violín, es tremendamente popular y ha ampliado su área de influencia a las comunidades judías de todo el mundo. Los fundadores del movimiento sionista eran escritores, y la importancia de la literatura permanece en el país. Entre los escritores más conocidos internacionalmente se encuentran Amos Oz (La caja negra; Una pantera en el sótano) y David Grossman.

Vida nocturna

En la mayoría de las ciudades hay clubes nocturnos y discotecas. Tel Aviv tiene una buena oferta para entretener y divertir a los visitantes. En las casi todas las ciudades y complejos turísticos hay clubes con música rock, jazz, folk y pop. El sitio ideal para asistir a actuaciones de música y danza tradicionales son los kibbutz. Durante el invierno se puede escuchar a la Orquesta Filarmónica Israelí en el ICC Binaynei Ha’uma Hall de Jerusalén. Una atracción de verano es el Festival Internacional de Música Israelí. El cine es muy popular en Israel y hay muchas salas que proyectan tres sesiones diarias de películas internacionales y nacionales (todas las películas hebreas tienen subtítulos en inglés y francés). Las entradas para todo tipo de distracciones pueden comprarse por adelantado en las agencias, hoteles y oficinas de turismo.

Gastronomía

Los hábitos alimentarios de los israelíes están determinados sobremanera por las leyes religiosas: los judíos no pueden comer simultáneamente productos lácteos y carne, ni aves o pescado sucios; no se les permite comer cerdo ni a musulmanes ni a judíos. Las oleadas de inmigrantes han comportado la incorporación de su propia gastronomía, por lo que puede encontrarse comida judía de Yemen (carne a la brasa, verduras rellenas y un surtido sorprendente de asaduras), al igual que comida judía europea (schnitzel, goulash, pescado gefilte y blintzes). Los judíos practicantes tienen prohibido cocinar en el sabbat, así que los sábados la mayoría se alimenta de cholent, un pesado estofado cocinado la noche anterior.  

Kosher

La palabra hebrea kosher se refiere al régimen alimenticio permitido por la religión judía. La leche, la crema y el queso no pueden servirse en el mismo plato que la carne. La carne de cerdo y los mariscos están prohibidos, pero se pueden encontrar en muchos menús en los restaurantes no judíos.

Restaurantes

No existe una comida propiamente israelí, debido a la fuerte y diversa inmigración. La gastronomía del país refleja este hecho que se caracteriza por ese toque cosmopolita de sus platos que han ido incorporando sazones de innumerables sitios del planeta, lo mejor de cada familia y de cada cocina. Así, en Israel se pueden encontrar platos de sabores incomparables con gustos sefardíes, europeos u orientales, por citar a algunos. Además, existe una buena variedad de sitios para todos los gustos y bolsillos desde los exquisitos y finos restaurantes hasta los snacks, bares o establecimientos de comida rápida. Los menús están escritos generalmente en hebreo y en inglés y los precios se exhiben en un lugar visible a la entrada.
 
Por otro lado, la cocina kosher no es una especialidad sino que consiste en una serie de normas y preceptos judíos a tener en cuenta, así como modos para la preparación de algunos platos. En ésta se obedece a las normas dictadas por la Torá, en la que según los preceptos de la ley judía, algunos alimentos como el cerdo, los mariscos, el conejo, los crustáceos, los moluscos y las anguilas están prohibidos, además, la carne y algunos productos de uso diario no pueden servirse en la misma comida. Por ejemplo, la carne nunca puede ser acompañada con salsa o crema o bien, la norma de no comer un producto lácteo hasta pasadas 6 horas después de haber ingerido carne. Los alimentos que se ciñen a estas restricciones son los llamados kosher.
 
El desayuno en Israel suele ser abundante, a base de frutas, huevos, queso, aceitunas, ensaladas de verduras, yogures, pescado, pan y mermelada. Sin embargo, la comida principal es la del mediodía, el mejor momento para probar los kebab, lonchas de cordero asadas o los populares felafel, que consisten en una pasta de garbanzos mezclada con hierbas y especies en forma de bolas que se fríen y se ponen dentro del típico pan pita, junto a tiras de col, pimientos y aceitunas, aderezadas con unas cucharadas de salsa de sésamo (tahina) o salsa picante de color rojo (harif). La pita, una torta de pan, se sirve para acompañar las comidas o bien, como ingrediente para otros platos. Se prepara con levadura seca, sal, miel y harina de trigo, mientras que la jalá (pan que se consume los días de Shabbath y en las festividades judías) requiere de huevos, ajonjolí, azúcar y aceite vegetal (sin miel).
 
Se puede comenzar por un buen surtido de matza (entremeses y ensaladas) con aceitunas, puré de berenjenas, pepinillos marinados, pimientos morrones o verduras a la vinagreta. Y como segundo, le aconsejamos que pruebe el chachlik, brochetas de carne, el tcholent, un potaje de judías, carne y huevos que se come generalmente los viernes y los sábados, el shvarma, trocitos de cordero, pinchados en un palo y asados al fuego acompañados de tomate y cebolla, el hummus, un plato de origen árabe a base de puré de garbanzos, vinagre, ajo y salsa sésamo, el famoso kabab, albóndigas de carne aderezadas con varias especies o bourekas, especialidad turca que consiste en hojaldre relleno de queso, patata y espinacas.
 
No deje de disfrutar de un buen shislik, parecido al kabab pero con un toque picante, de las berenjenas, o jatzilin preparadas de múltiples formas o de una buena sopa de pollo. Para los estómagos más resistentes y atrevidos les recomendamos el katshuts, plato a base de hígado, cebolla y huevo duro y el radisha, albóndigas de pescado con nueces, pan, azúcar, mezcladas con guefilte, una raíz picante. Y para los menos atrevidos nada mejor que un bistec, una chuleta de cordero, un trozo de pollo o las sempiternas pizzas o hamburguesas (en Israel encontrará una amplia variedad de restaurantes donde se sirve comida india, americana, española o italiana). Para finalizar un buen postre como el baklavas, trigo con pistacho y miel o bien, dulces árabes como el basbusa, halvah, kunafa o ataif, sin olvidar las gelatinas y la interminable lista de frescas frutas, especialmente los cítricos como la naranja.
 
Bebidas
El agua en Israel es potable, pero le invitamos a que beba los deliciosos zumos de frutas y se olvide del agua por unos días. En cuanto a la cerveza las marcas más populares son la Maccabee, Goldstar y Lager, mientras que la Nesher es una cerveza de malta. Para acompañar las comidas, nada mejor que uno de los buenos vinos del país como el tinto Hermón o los vinos del Carmel (vinos de Rotschild). El café se bebe cargado y corto. En cuanto a licores hay que resaltar el sabra, un licor de chocolate y naranja el brandy 777 y el arak, una bebida árabe parecida al anís.

El clima es mediterráneo con agradables primaveras y otoños. Suele llover en todas partes (particularmente en Jerusalén) y en el norte los inviernos pueden ser frescos, aunque es raro ver nieve. Sin embargo los veranos pueden ser muy calurosos, sobre todo en el sur. El destino turístico de Eilat, en el Mar Rojo, tiene un buen clima para pasar unas vacaciones en la playa en cualquier época del año.
 
En general las temperaturas medias suelen ser altas. Existen dos estaciones muy diferenciadas: el verano o tiempo de secas, caluroso y seco, que va de abril a octubre y el invierno o tiempo de lluvias, de noviembre a marzo. Los mejores meses para visitar Israel son marzo y noviembre.  
 
El período invernal, de noviembre a marzo, puede ser bastante riguroso y, sobre todo en el Norte, muy húmedo. En los meses estivales se acentúa el calor por debajo del nivel del mar (hasta 40ºC en Eilat), aunque puede refrescar bastante por la noche en las zonas desérticas. En primavera, los fuertes vientos provocan una fuerte subida de las temperaturas.

CLIMA

Durante los meses más calurosos se recomiendan prendas de algodón ligero y lino, y durante el invierno ropa de abrigo, aunque en la costa del Mar Rojo es poco probable que se necesite, al menos durante el día. 

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