Brasil

República Federativa de Brasil, un país soberano de América del Sur que comprende la mitad oriental del subcontinente y algunos grupos de pequeñas islas en el océano Atlántico.

Con una superficie estimada en más de 8,5 millones de km², es el quinto país más grande del mundo en área total (equivalente a 47% del territorio sudamericano). Delimitado por el océano Atlántico al este, Brasil tiene una línea costera de 7491 km. Al norte limita con el departamento ultramarino francés de la Guayana Francesa, Surinam, Guyana y Venezuela; al noroeste con Colombia; al oeste con Perú y Bolivia; al sureste con Paraguay y Argentina, y al sur con Uruguay. De este modo tiene frontera con todos los países de América del Sur, excepto Ecuador y Chile. La mayor parte del país está comprendido entre los trópicos terrestres, por lo que las estaciones climáticas no se sienten de una manera radical en gran parte del mismo. La selva amazónica cubre 3,6 millones de km² del territorio. Gracias a su vegetación y al clima, es uno de los países con más especies de animales en el mundo.

La economía brasileña es la mayor de América Latina y del hemisferio sur, la sexta mayor del mundo por PIB nominal y la séptima mayor por paridad del poder adquisitivo (PPC). El país es miembro fundador de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), G20, Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), Unión Latina, Organización de los Estados Americanos (OEA), Organización de los Estados iberoamericanos (OEI), Mercado Común del Sur (Mercosur) y de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), además de ser uno de los países BRICS.

Historia

Los primeros habitantes del actual Brasil fueron los indígenas arawak y caribes, al norte, los Tupí-Guaraní, sobre la costa este y la cuenca amazónica, los Ge, instalados en las regiones orientales y meridionales del país, y los Pano, al oeste. La mayor parte de estas tribus eran semi-nómades y vivían de la caza, la recolección y una agricultura primaria.

El pimer explorador europeo fue el navegante español Vicente Yáñez Pinzón. Después de su cruce transatlántico, tocó tierra cerca del sitio de la actual Recife, el 26 de enero de 1500. Navegó a continuación bordeando la costa, hacia el norte, hasta la desembocadura del río Orinoco. Sin embargo, en virtud de las decisiones del Tratado de Tordesillas (1494), que modificaba la línea de partición instaurada en 1493 por el Papa Alexandre VI para delimitar los imperios portugués y español, el nuevo territorio fue atribuido a Portugal.

En abril de 1500, el navegante portugués Pedro Álvares Cabral alcanzó también las costas brasileñas. Él proclamó oficialmente a la región posesión de Portugal. El territorio fue llamado Terra da Vera Cruz (en portugués, "Tierra de la Cruz Verdadera"). En 1501, el navegante italiano Américo Vespucio dirigió una expedición sobre este nuevo territorio por instigación del gobierno portugués. En el transcurso de estas exploraciones, Vespucio reconoció y bautizó muchos cabos y bahías, entre ellas la de Río de Janeiro. Regresó a Portugal con brasilete (madera de Pernambuco que proveía una tintura roja). La Terra da Vera Cruz tomó, a partir de esta fecha, el nombre de Brasil.

En 1530, el rey de Portugal, Juan III el Piadoso, emprendió un programa de colonización sistemática de Brasil. Thomé de Souza, llegado a Brasil en 1549, puso en marcha un gobierno central cuya capital se fijó en la nueva ciudad de Salvador de Bahía. Reformó completamente la administración y la justicia. Para proteger al país de la amenaza francesa, estableció un sistema de defensa costera. La importación de numerosos esclavos africanos permitió paliar la escasez de mano de obra local. Fue durante este período, en 1554 exactamente, que fue fundada al sur del país la ciudad de São Paulo.

Al año siguiente, en 1555, los franceses intentaron instalarse estableciendo una colonia sobre las riberas de la bahía de Río de Janeiro. En 1560, los portugueses destruyeron esta colonia y crearon, en 1567, la ciudad de Río de Janeiro.

En 1580, Felipe II, rey de España, heredó la corona de Portugal. Este período de unión de los dos reinos, hasta 1640, fue marcado por frecuentes agresiones inglesas y holandesas contra Brasil. Así, en 1624, una flota holandesa se apodera de Bahía. Pero el año siguiente, la ciudad fue retomada por un ejército compuesto de españoles, portugueses e indios, y así Brasil vivió constantes conflictos, invasiones y ataques con el mundo externo e interno.

Desde noviembre de 1807, Napoléon atravezó con su ejército la frontera hispano-portuguesa. Sin esperar la llegada de los franceses, el príncipe Juan, regente de Portugal, y la Corte embarcaron en Lisboa con destino a Brasil. El gobierno real de Portugal se instaló entonces en Río de Janeiro.

En 1808, el rey Juan VI de Portugal (en ese tiempo aún príncipe regente), huyendo del ejército de Napoleón I, trasladó el asiento del gobierno a Brasil, ante esto Brasil dejó de tener estatus colonial y en ese mismo año de 1808 pasó a ser el Reino de Brasil como, de facto, principal constituyente del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve siendo la capital efectiva de tal Reino Unido la ciudad de Río de Janeiro. Parte de la familia real regresó a Portugal en 1821, el interludio condujo a un creciente deseo por la independencia entre los brasileños. El 7 de septiembre de 1822, el entonces príncipe-regente proclamó la independencia de Brasil, y fue coronado emperador.

El primer presidente civil elegido desde el Golpe de Estado de 1964 fue Tancredo Neves. Sin embargo, no llegó a asumir el cargo al sufrir unas complicaciones postoperatorias que le llevarían a la muerte el 21 de abril de 1985. Antes, el 15 de marzo, había asumido interinamente la presidencia José Sarney y ya de forma definitiva al morir Neves. La democracia fue oficialmente restablecida en 1988 al promulgarse la actual Constitución Federal.

Gobierno y política

La Federación Brasileña está formada por la unión indisoluble de tres entidades políticas distintas: los estados, los municipios, y el Distrito Federal, y son las «esferas del gobierno». La Federación está definida en cinco principios fundamentales: soberanía, ciudadanía, dignidad de la persona, los valores sociales del trabajo y de la libre iniciativa, y el pluralismo político. La clásica división del poder en tres —ejecutivo, legislativo, y judicial— está establecida oficialmente por la constitución. El ejecutivo y el legislativo están organizados de forma independiente en las tres esferas del gobierno, en tanto que el judicial solo está organizado a nivel federal y en las esferas estatal y del Distrito Federal.

Todos los miembros del poder ejecutivo y del legislativo son elegidos directamente. Los jueces y otros funcionarios judiciales son nombrados tras aprobar un examen de admisión. El voto es obligatorio para los ciudadanos alfabetizados entre 18 y 70 años, y es facultativo para analfabetos y aquellos con 16 a 18 años de edad o con más de 70 años.

Brasil es una república democrática con un sistema presidencial. El presidente es el jefe de Estado y el jefe de gobierno de la Unión, y es elegido para un mandato de cuatro años, con la posibilidad de reelegirse para un segundo mandato consecutivo. También es el responsable del nombramiento de los ministros de Estado, que lo ayudan en el gobierno. El actual mandatario del país es el presidente Michel Temer, quien ocupa la presidencia desde mayo de 2016 de manera interina por la suspensión de Dilma Rousseff, en el poder desde el 1 de enero de 2011.

Las sedes legislativas de cada entidad política son las principales fuentes del Derecho en Brasil. El Congreso Nacional es la legislatura bicameral de la Federación, compuesto por la Cámara de Diputados y por el Senado Federal. Las autoridades judiciales solo ejercen funciones jurisdiccionales, casi exclusivamente.

Quince partidos políticos están representados en el Congreso, esto se debe a que es común que los políticos cambien de partido y, de esta forma, la proporción de asientos parlamentarios ocupados por los partidos cambia regularmente. Junto con varios partidos menores, cuatro partidos políticos se destacan en las elecciones: el Partido de los Trabajadores (PT), el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y el Demócratas (DEM). Casi todas las funciones gubernamentales y administrativas son ejercidas por autoridades y agencias del poder ejecutivo.

Geografía

El territorio brasileño es atravesado por dos líneas geográficas imaginarias: el ecuador, que pasa por la desembocadura del Amazonas, y el trópico de Capricornio, que cruza por la ciudad de São Paulo. El país ocupa un área vasta a lo largo de la costa este de América del Sur y abarca gran parte del interior del continente, compartiendo fronteras terrestres con Uruguay al sur; Argentina y Paraguay al suroeste; Bolivia y Perú al oeste; Colombia al noroeste y Venezuela, Surinam, Guyana y Guayana Francesa al norte. De esta forma, tiene una frontera en común con todos los países de Sudamérica, con excepción de Ecuador y Chile. El territorio brasileño también engloba una serie de archipiélagos, como Fernando de Noronha, el Atolón de las Rocas, San Pedro y San Pablo y Trinidad y Martín Vaz. El tamaño, relieve, clima y recursos naturales hacen de Brasil un país geográficamente diverso.

Brasil es el quinto país más grande del mundo, después de Rusia, Canadá, China y Estados Unidos, además de ser el tercero más grande de América, con una superficie total de 8 515 770 km², incluyendo 157 630 km² de agua. Su territorio abarca tres husos horarios, desde UTC-4 en los estados occidentales, a UTC-3 para los estados del este (y la hora oficial de Brasil) y UTC-2 para las islas del Atlántico.

La topografía brasileña también es muy diversa, e incluye varias colinas, montañas, planicies, mesetas y cerros. Gran parte del terreno se sitúa a una altitud de entre 200 a 800 msnm. La mayor parte de las tierras altas se ubican principalmente en la parte sur del país. El noroeste brasileño es una meseta compuesta por un terreno amplio interrumpido por algunos cerros. La región sureste es más accidentada, con una masa compleja de cordilleras y sierras que alcanzan altitudes de más de 1200 msnm. Estos accidentes incluyen la sierra de la Mantiqueira, la sierra del Espinazo y la sierra del Mar. En el norte, el escudo guayanés constituye una fosa de drenaje principal, separando los ríos que corren hacia el sur de la cuenca del Amazonas de los ríos que desembocan en el sistema del río Orinoco, en Venezuela, al norte. El punto más alto en Brasil es el Pico da Neblina, en la frontera con Venezuela, con 2994 msnm.

El país es bañado exclusivamente por el océano Atlántico, un tramo del litoral sudamericano en general poco recortado que va desde el cabo Orange, en el norte, hasta el arroyo Chuy, en el sur, con una longitud de 7491 km —que aumenta hasta los 9198 km si se consideran los salientes y entrantes costeros—; esto lo convierte en el 15º litoral más largo del mundo. De los 26 estados brasileños nueve no tienen litoral, así como tampoco el Distrito Federal. La mayoría de los 17 estados costeros tienen sus capitales situadas cerca de la costa, salvo Porto Alegre (Río Grande del Sur), Curitiba (Paraná), São Paulo (São Paulo), Teresina (Piauí), Belém (Pará) y Macapá (Amapá). Porto Alegre, Belém y Macapá se encuentran emplazadas cerca de grandes ríos navegables, accesibles por ello desde el litoral.

Brasil cuenta con un sistema denso y complejo de ríos, uno de los más extensos del mundo, con ocho grandes cuencas hidrográficas que drenan en el Atlántico. Los ríos más importantes son el Amazonas —el río más grande del mundo tanto en extensión (6937,08 km) y en términos de volumen de agua (12 500 millones de litros por minuto)- el Paraná —su mayor afluente— el Iguazú —que da origen a las cataratas del Iguazú—, el Negro, San Francisco, Xingú, Madeira y el Tapajós.

Clima

El clima de Brasil dispone de una amplia variedad de condiciones climáticas en una región grande y con una topografía variada, aunque se puede considerar que la mayor parte del país cuenta con un clima tropical. Según el sistema de Köppen, Brasil cuenta con seis subtipos climáticos principales: ecuatorial, tropical, semiárido, tropical de altitud, templado y subtropical. Las diferentes condiciones climáticas producen ambientes que varían desde el bosque tropical en el norte y las regiones semiáridas del noreste, hasta el bosque templado de coníferas en el sur y las sabanas tropicales del centro. Muchas otras regiones tienen microclimas totalmente diferentes.

El clima ecuatorial es el que predomina en gran parte del norte de Brasil. No existe una estación seca como tal, aunque sí existen algunas variaciones en la cantidad de precipitaciones entre cada periodo del año. La temperatura media es de 25 °C, la cual tiene una mayor variación entre el día y la noche que entre estaciones. Las lluvias en el centro de Brasil son más escasas, característico de un clima de sabana. Esta región es tan extensa como la cuenca del Amazonas pero con un clima muy diferente, ya que se ubica más hacia el sur y en una altitud inferior. En el nordeste, la diferencia de precipitaciones entre las estaciones son aún más extremas, ya que esta región de clima semiárido generalmente recibe menos de 800 mm lluvia, la mayoría de estas cae en un periodo que abarca tres a cinco meses cada año y, cuando se presenta una menor cantidad de lluvia, se presentan largos periodos de sequía. La «Gran Sequía» de 1877-1878, fue la más grave registrada en el país y provocó la muerte de cerca de medio millón de personas.

Al sur de Bahía, a partir de São Paulo, la distribución de las lluvias cambia, ya que se presentan precipitaciones a lo largo de todo el año. El sur y la región sureste poseen condiciones de clima templado, con inviernos frescos y una temperatura media anual que no supera los 18 °C; las heladas invernales son bastante comunes, así como la caída ocasional de nieve en las áreas más elevadas.

Ecología

La vegetación y gran extensión territorial de Brasil comprende diferentes ecosistemas y un conjunto de formaciones vegetales distribuidas por todo el territorio brasileño. El Brasil posee diferentes tipos de vegetación. Los principales son: La Selva Amazónica en el norte, reconocida por albergar la mayor diversidad biológica en el mundo, el Bosque de los Cocais en el medio-norte, el Bosque Atlántico (o Mata Atlántica) desde el nordeste hasta el sur, el Bosque de las Araucarias (Mata de los Pinos piñoneros) en el sur, la Caatinga en el nordeste, el Cerrado en el centro, que también sustentan una gran biodiversidad, el Complejo del Pantanal en el suroeste, los campos en el extremo sur con manchas dispersas en algunos estados del país y la vegetación litoral desde el Amapá hasta Río Grande del Sur. Brasil es clasificado como un país megadiverso.

La rica vida silvestre de Brasil refleja la variedad de hábitats naturales. Los científicos estiman que el número total de especies vegetales y animales en Brasil es de aproximadamente cuatro millones. Dentro de los grandes mamíferos brasileños se incluye a pumas, jaguares, ocelotes, zorros vinagre, zorros, coyameles, tapires, osos hormigueros, perezosos, zarigüeyas y armadillos. Los venados son abundantes en el sur y muchas especies de platyrrhini pueden ser encontradas en la selva tropical del Norte. Según datos de 1993, Brasil albergaba entonces 69 de las 244 especies de primates conocidas en el planeta. La preocupación por el medio ambiente creció en respuesta al interés mundial en las cuestiones ambientales.

El patrimonio natural de Brasil está seriamente amenazado por la ganadería, la agricultura, la explotación forestal, la minería, el reasentamiento, la extracción de petróleo y gas natural, la sobrepesca, el comercio de especies salvajes, las presas e infraestructura, la contaminación del agua, el cambio climático, el fuego y las especies invasoras. En muchas áreas del país, el ambiente natural está amenazado por el desarrollo urbano. La construcción de carreteras en medio de la vegetación, tales como la BR-230 y la BR-163, abrieron áreas anteriormente aisladas a la agricultura y al comercio; las presas inundaron valles y hábitats salvajes y las minas crearon cicatrices en la tierra que alteraron el paisaje.

Economía

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, Brasil es la mayor economía de América Latina y la segunda del continente, detrás de los Estados Unidos—, la sexta economía más grande del mundo según su PIB nominal y la séptima más grande en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA). El país cuenta con varios sectores económicos grandes y desarrollados como el agrícola, minero, manufacturero y el de servicios, así como un gran mercado de trabajo. En años recientes las exportaciones brasileñas han estado creciendo, creando una nueva generación de empresarios magnates. Los principales productos de exportación incluyen aeronaves, equipos electrónicos, automóviles, alcohol, textiles, calzado, hierro, acero, café, jugo de naranja, soya y corned beef. El país ha venido expandiendo su presencia en los mercados financieros internacionales y en los mercados de commodities y forma parte de un grupo de cuatro economías emergentes llamadas BRIC.

La economía brasileña —recientemente clasificada como «grado de inversión»— es diversa, y abarca la agricultura, la industria y un número variado de servicios. Actualmente el país ha conseguido imponer su liderazgo global gracias al desarrollo de su economía. La fuerza económica que ha demostrado se debe, en parte, al boom mundial en los precios de las commodities y de los mercados para su exportación, como la carne bovina y la soya. Las perspectivas de la economía brasileña también mejoraron gracias al descubrimiento de enormes reservas de petróleo y gas natural en la cuenca de Santos. Al convertirse en una potencia mundial en la agricultura y en recursos naturales, Brasil alcanzó su mayor auge económico de las últimas tres décadas.

En 2007, la agricultura y los sectores asociados, como la silvicultura, explotación forestal y pesca, contabilizaron el 6,1 % del producto interno bruto, un desempeño que pone la agroindustria en una posición destacada en la balanza comercial, a pesar de las barreras comerciales y de las políticas de subsidios adoptadas por los países desarrollados. Según un documento publicado en 2010 por la OMS, Brasil es el tercer exportador más importante de productos agrícolas del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y la Unión Europea.

Turismo

El turismo en Brasil es una actividad importante en varias regiones del país. Con 6 306 000 visitantes extranjeros en 2015, Brasil es el primer destino del mercado turístico internacional en América del Sur y ocupa el segundo lugar en América Latina en términos de turistas internacionales, después de México.

El país abarcó el 3,4 % del flujo turístico internacional en el continente americano en 2010. En 2005, el turismo contribuyó con el 3,2 % de los ingresos nacionales derivados de bienes y servicios, y fue el responsable de la creación de 7 % de los empleos directos e indirectos. En 2006, se estima que 1,87 millones de personas fueron empleadas en el sector: 768 000 empleos formales (41 %) y 1,1 millones de puestos informales (59 %). El turismo nacional representa una parte fundamental del sector, contabilizando 51 millones de viajes en 2005.

Cultura

La cultura de Brasil es el resultado de la mezcla de las tradiciones y costumbres propias de los tres grupos que dieron forma a la identidad nacional actual: los amerindios nativos, los colonizadores portugueses y los inmigrantes africanos y europeos. La base de la cultura brasileña se deriva de la cultura portuguesa, a causa de sus fuertes lazos con el Imperio colonial portugués. Entre la herencia cultural portuguesa aún presente en el país se encuentran el idioma portugués, el catolicismo romano y los estilos arquitectónicos coloniales. De manera similar, aún persisten algunos rasgos culturales que fueron fuertemente influenciados por las tradiciones y costumbres africanas, indígenas y de otros países europeos. Algunos aspectos específicos o regionales de su cultura y arte también fueron influenciados por las contribuciones de los italianos, alemanes y otros inmigrantes europeos que llegaron en gran número a las regiones Sur y Sudeste. Los amerindios influenciaron el idioma y la gastronomía del país, mientras que los africanos también dejaron su marca en la música, la danza y la religión.

Newsletter

Teléfono:
(+598) 2902 5797