TANZANIA

Tanzania es una república de Africa oriental, constituida en 1961 al federarse Tanganyika y Zanzíbar. Limita al Norte con Uganda, Kenia y el lago Victoria, al Este con Kenia o Kenya y el océano Indico; al Sur con Mozambique y Malawi y al Oeste con el lago Tanganyika, Urundi, Ruanda y Zambia. En el territorio de Tanzania se encuentra la montaña más alta de Africa, el Kilimanjaro (5.895 m). En la parte NO abundan los lagos; el Victoria y el Nyasa o Malawi le pertenecen en parte. Su producto agrícola más importante es el sisal, del que es el primer exportador del mundo. Importante la ganadería. De los bosques y selvas, obtiene maderas muy apreciadas.; Minería: oro, plomo, estaño, carbón y diamantes. Industria poco desarrollada (textil y alimentaria). La población es muy heterogénea si bien gran parte de la misma presenta los rasgos característicos de los negros cafres. Destacan minorías massai, árabes y pakistaníes. Las religiones también están muy mezcladas:musulmanes cristianos, hinduístas, animistas.

Tanzania, el mayor país de África oriental, es una tierra de llanuras, lagos y montañas con una estrecha franja de costa a nivel del mar. Su esencia se encuentra en las mesetas montañosas de las que parte son semidesierto y el resto, sabana y matorrales esparcidos. Las mayores elevaciones, el Meru (4.556 m) y el Kilimanjaro (la de mayor altitud del continente con 5.895 m), se hallan en el Noreste, a lo largo de la frontera con Kenia.

Este país constituye el único enclave donde pueden observarse ñus, gacelas y antílopes en tan grandes cantidades; las llanuras características de Tanzania permiten divisarlos con más facilidad. Además de estar favorecido con una de las reservas más grandes del mundo, el país ofrece igualmente una de las mayores concentraciones de elefantes, búfalos, cocodrilos, perros salvajes africanos y chimpancés.

La amplia variedad topográfica de Tanzania responde a sus distintas condiciones climáticas. La altitud de las planicies montañosas reduce considerablemente la climatología tropical que le sería propia. En muchas zonas pueden descender las temperaturas considerablemente por la noche. La franja costera a lo largo del océano Índico así como las islas de Pemba, Zanzíbar y Mafia ofrecen un clima tropical, húmedo y cálido suavizado por brisas marinas. Únicamente en las laderas de las montañas del noreste del país se goza de un ambiente templado durante la mayor parte del año. Si hay un período que se debe evitar a la hora de viajar a Tanzania, éste se centra en la época pluvial de marzo a mayo, cuando llueve prácticamente a diario. También existe una temporada de lluvias menos intensa entre noviembre y enero.
    
Dar es Salaam es la población más grande, el principal puerto marítimo y la antigua capital de Tanzania, situada a 45 km al sur de la isla de Zanzíbar. Su nombre es de origen arábigo-swahili y significa «puerto de paz». Dar es Salaam fue fundada en 1862 por el sultán de Zanzíbar (isla que después se unió a Tangañica para convertirse en Tanzania en 1964). Los ingleses se apoderaron de ella en 1916, durante la Primera Guerra Mundial. Su puerto, que está unido por ferrocarril con Zambia, da salida a la mayor parte de las exportaciones de Tanzania, como el henequén y el petróleo. También se ocupa de buena parte del comercio de Zambia, país sin salida al mar. La ciudad maneja más de la mitad de la producción de Tanzania y sus industrias principales producen pinturas, derivados del petróleo, tejidos y calzado. Su población es de 757.346

La temporada de turismo más habitual se hace efectiva entre enero y febrero, ya que el clima cálido y seco de esta época del año se considera el más placentero. Pero para visitar el Parque Nacional del Serengeti en su mejor momento, es recomendable evitar la época de sequías, cuando literalmente toda la fauna se va de vacaciones a Kenia. Se debe ir preparado para afrontar las fuertes lluvias, ya que muchos caminos -especialmente en la costa sur- pueden resultar excesivamente fangosos para su circulación.

La actividad turística de Tanzania se centra en el safari, pero depende totalmente del viajero que sea duro, ligero o a medias tintas. Una excursión a la cima del Kilimanjaro constituye el culmen de la aventura al aire libre por diversas razones. También se puede vivir la maravillosa experiencia de sobrevolar el Serengeti en globo, o nadar con los delfines, una actividad que causa furor en Zanzíbar. Igualmente populares son el buceo con o sin tubo en los arrecifes de coral de primera clase mundial próximos a las islas de Pemba y Mafia.

Ropa Adecuada

Es recomendable llevar ropa cómoda y deportiva de tejidos puros como algodón, lana, etc, calzado ancho y cómodo, impermeable si se viaja en época de lluvias, un jersey para la noche. Bañador, gorra o sombrero para el sol, crema protectora, gafas de sol y sobre todo un bolso impermeable para la cámara fotográfica o vídeo, para protegerlo del sol y del polvo. Repelente para los mosquitos, prismáticos.

Ocio

Tanzania es un país austero, que ofrece pocas posibilidades de distracción fuera de sus riquezas naturales y de los equipamientos de algunos grandes hoteles (tenis, piscina). Tras la puesta del sol, Dar-es-Salaam es una ciudad casi desierta. ¡Atención! La moneda tanzana no puede ser exportada y es casi imposible cambiar los chelines al salir, hasta tal punto las formalidades exigidas son complejas. Si le queda a uno dinero, más vale gastarlo en los comercios de curious de Dar-es-Salaam.

LUGARES DE TANZANIA

Dar es Salam
El paraíso de la paz, significado de su denominación árabe, resplandece como la principal urbe tanzana. A mediados del siglo XIX, siendo un pueblecito de pescadores, el sultán de Zanzíbar sintió la apremiante necesidad de convertir la pequeña cala en un puerto seguro y un centro de comercio. En la actualidad se ha convertido en una atestada metrópoli de 1,5 millones de habitantes y con un puerto donde se mezclan los dhows (embarcaciones árabes) con los enormes buques transoceánicos. Como en la mayoría de ciudades africanas, existen marcados contrastes entre las distintas zonas urbanas. Sin embargo, aunque las ajetreadas calles del centro -donde se halla el colorido mercado de Kariakoo y la torre del reloj- se encuentran considerablemente alejadas de las avenidas arboladas de la sede del gobierno más al Norte, no aparece ni rastro de chabolas. El lugar emana calor y salitre junto con una embriagadora mezcolanza cultural carente de la soterrada violencia que se respira en Nairobi.

En el centro urbano, junto al jardín botánico, se emplaza el Museo Nacional. Exhibe diversas colecciones arqueológicas de relevancia, en especial los descubrimientos de fósiles del Australopithecus boisei, así como la sórdida historia del comercio de esclavos de Zanzíbar. Igualmente, merece la pena visitar el Pueblo Museo, a unos 10 km de la capital. Esta población viviente consta de moradas características de distintas partes de Tanzania y se programan danzas tradicionales cada fin de semana. La playa de Oyster Bay constituye una franja costera tropical de gran belleza, y es la más cercana a la ciudad.

Se debe tener en cuenta la dificultad de encontrar alojamiento en Dar; si bien abundan los complejos hoteleros, parece ser que siempre están completos, tanto los más económicos como los más lujosos. No puede desecharse una habitación por cualquier circunstancia; es preferible reservarla y buscar algo mejor más adelante. Dar es Salam es uno de los puntos principales para la llegada de vuelos, y cuenta con numerosas oficinas de líneas aéreas. Existe una vía férrea que parte de la capital hasta Kapiri Mposhi (Zambia), pero no posee ninguna estación central de autobús.

Zanzíbar
Conocida como la isla Spice (isla de las Especias), Zanzíbar recrea un paraíso en la costa norte de Tanzania que desde hace siglos atrae a múltiples viajeros, algunos en busca de clavo, otros a la caza de botines, y algunos más con la ilusión de encontrar un hogar idílico. La isla se unió a Tanzania en 1964, pero no antes de haber pasado por una larga lista de enardecidos acontecimientos con sumerios, asirios, egipcios, fenicios, indios, chinos, persas, portugueses, árabes omaníes, alemanes e ingleses. Sus definitivos huéspedes -persas sirazíes y árabes omaníes- impusieron sus leyes; el legado de su influencia es lo que ha permanecido con mayor fuerza en la isla.

Stone Town, el casco antiguo de Zanzíbar, constituye uno de los lugares más fascinantes de la costa este; un laberinto caótico de callejuelas sinuosas a lo largo de las que se apiñan hileras de casas blanqueadas de coralino ya ennegrecido, con puertas de madera (que están desapareciendo con rapidez) magníficamente repujadas y remachadas. Posee infinidad de pequeños comercios, bazares, mezquitas, patios y fortalezas, dos antiguos palacios sultánicos, dos enormes catedrales, mansiones coloniales deslucidas, unos baños públicos de estilo persa en desuso y una colección bastante extraña de consulados extranjeros. Esparcidos sobre la isla se emplazan varios lugares históricos, como los restos del palacio Maruhhubi, construido por el sultán Barghash en 1882 para albergar a su harén. Para abarcar los mayores atractivos de la isla es recomendable contratar un tour de las especias. Multitud de guías se ofrecen para estos recorridos, que incluyen diversos palacios en ruinas, la cueva de esclavos Mangapwani, así como las distintas plantaciones de especias y frutas en el corazón de la isla. Además, puede visitarse el bosque Jozani, a 24 km al sureste de la ciudad de Zanzíbar, un santuario del singular colobo rojo y el antílope enano de Zanzíbar.

Existe un vuelo diario de Air Tanzania, excepto jueves y domingos, que opera entre Dar es Salam y Zanzíbar, aunque la mayoría de los visitantes con presupuesto reducido suelen llegar a la isla por mar desde la capital en ferry, catamarán o hidroala. Asimismo, dhows y otras embarcaciones navegan entre Zanzíbar y la ciudad keniata de Mombasa, una o dos veces por semana en ambas direcciones.

Parque Nacional del Kilimanjaro
En las lejanas llanuras del noreste de Tanzania se alza majestuosa la silueta casi perfecta del volcán Kilimanjaro. Resulta una de la imágenes más sobrecogedoras de África. Con su cumbre nevada y no del todo extinguido, se erige como el punto más elevado del continente con 5.895 m. En sus faldas se encuentran las granjas de cultivo que, a medida que se asciende la montaña, dejan paso a una frondosa selva tropical, que a su vez se convierte en tierras alpinas para finalmente cruzar un agreste paisaje lunar hasta llegar a las cumbres gemelas. La selva tropical alberga desde elefantes y búfalos a rinocerontes, leopardos y monos. También es posible cruzarse con un tropel de antílopes eland entre las cumbres de Mawenzi y Kibo. El sueño de todo viajero consiste en ascender hasta la cima, ver el amanecer y observar con la mirada perdida en el vacío la vasta extensión boscosa; pero subir por un monolito de 5.895 m supone una ardua tarea. Aparece una gran variedad de senderos establecidos a lo largo del recorrido del Marangu. Para llegar a la ruta principal de senderismo cuenta con una infinidad de minibuses diarios que circulan entre Moshi (en la carretera principal) y el punto de origen del Marangu.

Parque Nacional del Serengeti
El Serengeti, que se extiende sobre 14.763 km², conforma la mayor reserva natural de Tanzania. El parque permite hacerse una ligera idea de lo que debió ser gran parte de África oriental antes de la llegada de los grandes cazadores blancos. La terrible matanza de los animales de la llanura se inició a finales del siglo XIX, pero en tiempos más recientes los cazadores furtivos y de trofeos en busca de marfil han incrementado el espeluznante número de víctimas. En las llanuras prácticamente desnudas e infinitas del Serengeti existen millones de animales ungulados. Se hallan en constante movimiento en busca de hierba, y son observados y cazados por una variada procesión de depredadores. Es una de las visiones más sorprendentes que jamás se podrá tener, y el número de animales implicados resulta espectacular. El ñu juega un papel fundamental en la fascinante migración anual, pero el Serengeti también es famoso por sus leones, leopardos y jirafas. Resulta imprescindible proveerse de unos prismáticos.

Área de Conservación del Ngorongoro
Puede que la vista del cráter del Ngorongoro de 20 km de ancho y 600 m de alto no impresione tanto desde arriba, pero una vez se haya conseguido abrir camino a través de la tupida selva, el visitante quedará anonadado. Ha sido comparado con el arca de Noé y el jardín del Edén; sin embargo, este lugar posee la ventaja de existir. Quizá Noé se sentiría un poco decepcionado por el menguante número de animales que permanece en la actualidad, pero aun así no tendría dificultad en encontrar al león, el elefante, el búfalo y a muchos de los herbívoros de las llanuras como el ñu, la gazela de Thomson, la cebra y el antílope reedbuck, así como miles de flamencos chapoteando con sus largos zancos en las aguas poco profundas del lago Magadi, situado en el interior del cráter. Los masai que habitan en la zona tienen derecho al pastoreo; puede que se crucen con el viajero mientras guardan su ganado. Se puede acceder al cráter en un autobús privado o en camiones desde Arusha (en la carretera principal), como mínimo hasta Karatu, pero resulta prácticamente imposible encontrar medio de transporte más allá de esta población.

Meseta Makonde
Escasos viajeros visitan la zona del sureste de Tanzania que linda con la frontera de Mozambique y, sin embargo, éste es el lugar de origen de las famosas piezas de madera tallada de Makonde (que desde siempre han sido copiadas por artesanos de todo el África oriental). Se trata igualmente de un bello territorio. Para acceder, se debe viajar en varios autobuses y pernoctar alguna noche en las pequeñas poblaciones perdidas del camino. El primer tramo lo realiza un autobús procedente de Mbeya y con destino a Njombe, una de las zonas más altas y frías del país. La siguiente parada se efectúa en la caótica ciudad de Songea y, desde esta localización, se atraviesan las remotas Tunduru y Masai, situadas sobre el propio altiplano de Mtwara.

Reserva del Selous
Este inmenso pero escasamente visitado trozo de tierra virgen es conocido como una de las reservas naturales más grandes del mundo (54.600 km²). Prácticamente ajeno a la intrusión humana, contiene -según las estadísticas- la mayor concentración del planeta de elefantes, búfalos, cocodrilos, hipopótamos y perros salvajes africanos, así como gran cantidad de leones, rinocerontes, antílopes y miles de sorprendentes especies de aves. Uno de sus distintivos principales lo constituye el río Rufiji. Al norte de la reserva se encuentra el área de alojamiento de Stiegler_s Gorge, a la que se accede mediante un teleférico. La forma más cómoda para llegar a Slous se efectúa mediante un vuelo directo desde Dar es Salam. Por tierra, no cuenta con ningún servicio de autobús, y el autostop resulta prácticamente imposible; sin embargo, el tren de Tazara Lines llega hasta Fuga, limítrofe a la reserva.

Pemba
Mientras que la mayoría de los turistas visitan Zanzíbar, una minoría se desvía a la isla de Pemba. Y no es por falta de enclaves históricos o magníficas playas, muy abundantes, sino porque existe un ínfimo transporte público más allá de la carretera principal, dificultando así su acceso; si bien en la actualidad el número de jeepneys (autobús jintney convertido en todoterreno) va en aumento. En sus ruinas más antiguas, Ras Mkumbu (al oeste de Chake Chake), se establecieron los shirazíes en 1200 d.C. En el Noreste se hallan los restos de un palacio destruido por los portugueses en el año 1520. Otro de sus principales atractivos lo conforman los arrecifes de coral, considerados por muchos buceadores los mejores del planeta. Cada miércoles parten vuelos de Zanzíbar a Pemba, y los enlaces marítimos más fiables entre Zanzíbar y Mkoani tienen su origen en el sureste de la isla.

La Costa
El pueblo de pesca de Msasani, a 8km de la capital, contiene tumbas interesantes anteriores al siglo XVII. Más al sur, en Kilwa Klsiwani, hay ruinas portuguesas y arquitectura árabe.
    
Muchas playas bonitas están dentro del area de Dar es Salam, como las de Kunduchi, Mjimwena y Mbwa Maji.Kunduchi, a 24km al norte de la ciudad, es un pueblo de pesca con ruinas cercanas , mezquitas y tumbas interesantes. Los Hoteles Playeros Bahariand Kunduchi están a 3km de la Isla Mbudya. Esta isla deshabitada forma parte del arrecife de coral que es un lugar bueno por bucear y pescar. Isla de Sinda, a unos 14km de Dar es Salam, también ofrece medios para el submarinismo y la pesca.
     
A 72km al norte de Dar es Salam está Bagamoyo, un antiguo importante puerto del mercado de esclavos. Este municipio es el punto del continente más cercano a Zanzibar y posee playas en una bahía bonita. El cuerpo de Livingstone descansó en la pequeña capilla del pueblo en espera de su traslado a Londres. La mezquita del pueblo y las tumbas árabes fechan de los siglos 18 y 19 . A 5km al sur el pueblo de Kaole con las ruinas de una mezquita con una antigüedad de más de 800 años. Al norte de Bagamoyo el segundo puerto del país, Tanga. De aquí el visitante puede dirigirse hacia las Montañas de Usambara y Moshi camino de las estrivaciones del Kilimanjaro.

De los cien o más grupos tribales tanzanos la mayoría son de origen bantú. La influencia árabe en las islas de Zanzíbar y Pemba se evidencia en sus gentes, mezcla de sirazíes (de procedencia iraní), árabes, comoerenses (originarios de las islas Comores), y bantú (la etnia predominante). La población asiática constituye una minoría importante, especialmente en los pueblos y las ciudades. Los europeos (descendientes o expatriados), conforman una minoría más reducida. La mayor parte de los habitantes que no corresponde a los bantú, pertenece a los masai (cuya lengua es el nilótico), y pueblan la zona noreste del país.  
Los idiomas oficiales se corresponden con el swahili y el inglés; el segundo es el más utilizado en el comercio. Igualmente, existe un gran número de lenguas tribales que reflejan la diversidad étnica de la nación. Más allá de las poblaciones, escasean los angloparlantes, a diferencia de Kenia. Se afirma que el swahili de Zanzíbar es mucho más puro que en otros lugares, y bastantes viajeros se dirigen a la isla para aprenderlo.

SOCIEDAD Y CULTURA

De los cien o más grupos tribales tanzanos la mayoría son de origen bantú. La influencia árabe en las islas de Zanzíbar y Pemba se evidencia en sus gentes, mezcla de sirazíes (de procedencia iraní), árabes, comoerenses (originarios de las islas Comores), y bantú (la etnia predominante). La población asiática constituye una minoría importante, especialmente en los pueblos y las ciudades. Los europeos (descendientes o expatriados), conforman una minoría más reducida. La mayor parte de los habitantes que no corresponde a los bantú, pertenece a los masai (cuya lengua es el nilótico), y pueblan la zona noreste del país. 

Los idiomas oficiales se corresponden con el swahili y el inglés; el segundo es el más utilizado en el comercio. Igualmente, existe un gran número de lenguas tribales que reflejan la diversidad étnica de la nación. Más allá de las poblaciones, escasean los angloparlantes, a diferencia de Kenia. Se afirma que el swahili de Zanzíbar es mucho más puro que en otros lugares, y bastantes viajeros se dirigen a la isla para aprenderlo.

La mayoría de la población profesa bien el cristianismo, bien el islamismo; el hinduismo lo practica una cuarta parte de sus habitantes. El grueso de los musulmanes se concentran a lo largo de la costa y en las islas. En comparación al islamismo, el cristianismo tardó mucho tiempo en dejar huella, e incluso entonces (durante el siglo XIX) únicamente lo practicaban diversas tribus del interior. En la actualidad, permanecen numerosos clanes que no siguen ninguna de las principales religiones y que veneran al antiguo espíritu de su culto. Los masai creen en el dios Engai y en su mesías Kindong_oi, progenitor de los sacerdotes de su credo. En la actualidad, y según se afirma, no existe sesgo religioso en la administración civil y política del país.

La música y el baile tanzanos dominan gran parte de África oriental. De ritmo vigoroso y famoso por sus pegadizas letras, el son del kiswahili tanzano se mantiene vivo gracias al próspero mundo de las bandas musicales y la danza. Remmy Ongala constituye el nombre más conocido fuera del país. En Zanzíbar radica el corazón de la destacable tradición poética y musical conocida con el nombre de taraab. La diosa de este cautivador estilo, Siti Bint Saad, fue la primera cantante africana que realizó grabaciones ya en el año 1928.

Comida
No existe una diferencia apreciable entre la comida keniata y la tanzana -lo que podría considerarse una noticia negativa para los gastrónomos-. Al igual que en Kenia, el nyama choma (carne a la parrilla), se ha extendido por doquier, especialmente en restaurantes con servicio de bar. Sin embargo, la costa, junto a las islas de Zanzíbar y Pemba, ofrece una selección decente de platos tradicionales kiswahili basados en el marisco. La bebida nacional es la cerveza Safari Lager, y el licor local puede definirse como un brebaje letal de ron blanco: el konyagi.

Bebida
El café y té son de calidad alta. Tanzanía es un estado laico y l no se prohibe el alcohol. Una cerveza buena, Safari, se produce localmente, como es una ginebra popular llamó el chocolate de Konyagi,a y licor del coco llamados Afrikoko y un vino llamado Dodoma , tinto o clarete.

Tanzania: Se caracteriza por la preferencia de la carne en el interior y el pescado en la costa. La carne de ñu, bufalo o antílope resultan exquisitas, pero también encontramos cordero, vaca, pollo y cerdo. Entre las frutas destacan el mango, la papaya, el coco, el plátano, la manzana y la batata. Un plato típico es la Tarta de Pimienta, explosivo pero muy sabroso.
     
Zanzíbar: La base de la cocina de Zanzíbar son las especias por lo que todo está muy condimentado. Destacan los pescados y los mariscos asi como los Kebabs de cordero y pollo, el arroz, el ugali, los chapatis y las frutas tropicales
    
Compras
La ciudad y centros de los pueblos normalmente tienen mercados que venden curiosidades como tambores africanos, antigüedades de latón y cobre, juegos de los ajedreces tallados, joyería , y una especialidad, los cuencos de ensalada de madera tallada en madera de teca, mninga o ébano.


Tanzania: Tallas de madera, máscaras, figuras de arcilla, batiks, kangas, pipas de espuma de mar realizadas a mano, abalorios.
     
Zanzíbar: Tallas de madera, espejos labrados en cobre dorado, batiks, articulos textiles como el bui-bui y los kangas y las especias como el clavo y el cardamomo, canela, jenjibre y pimienta.

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